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Carmen
Corrección y edición
Carlos
Pretinaverse
※ ※ ※ ※ ※
——Casi al mismo tiempo,
hubo dos estallidos de luz: uno por encima de las nubes, y otro por debajo.
Los dos campos de batalla estaban separados por densas nubes y, sobre todo, por una gran distancia. Únicamente un observador externo a este mundo podría ver ambos campos de batalla a la vez.
Las batallas para conquistar la Atalaya Pléyades estaban llegando a su final.
La situación era…
『 Subaru: ¡¡WOAAAAH… gh!! 』
El suelo impactado explotó y, en medio de las nubes de polvo y ondas expansivas, Subaru gritó con todas sus fuerzas.
Los dos campos de batalla estaban separados por densas nubes y, sobre todo, por una gran distancia. Únicamente un observador externo a este mundo podría ver ambos campos de batalla a la vez.
Las batallas para conquistar la Atalaya Pléyades estaban llegando a su final.
La situación era…
『 Subaru: ¡¡WOAAAAH… gh!! 』
El suelo impactado explotó y, en medio de las nubes de polvo y ondas expansivas, Subaru gritó con todas sus fuerzas.
La fuerza destructiva que
alcanzó su cuerpo entero era tan poderosa que podría haber deshecho su cuerpo
en trocitos. Y la razón por la que Subaru no había sido reducido a pedazos era…
『 Beatrice: ¡¡——E·M·M!! 』
Era una de las tres magias que Subaru y Beatrice habían creado.
En términos generales, era una magia defensiva absoluta que detenía el flujo del tiempo de los cuerpos físicos de Subaru y Beatrice, así que no recibieron daño alguno.
『 Subaru: ¡Estábamos muy emocionados cuando la creamos por primera vez; pero, como su previo usuario era de lo peor, se siente como usar un último recurso para sobrevivir que yo nunca usaría salvo en situaciones totalmente desesperadas! 』
『 Beatrice: ¡Ya hemos hablado largo y tendido de eso, de hecho! ¡Betty ha decidido ignorarlo, supongo! 』
Dijo Beatrice sentada a hombros de Subaru al oírle gritar aquello.
La habilidad de invencibilidad del arzobispo del pecado de la codicia, Regulus Corneas, era una fuerza potente que podría considerarse una versión superior de E·M·M. Aunque su usuario era detestable, su uso práctico era espectacular, de un nivel al que ellos deberían aspirar, aunque no quisieran.
『 Subaru: Aunque me dan náuseas de solo recordar a ese tipo, podemos usarlo de referencia. 』
Considerarlo «subsistir gracias a consumir experiencias» no hacía que sonara mejor, porque le recordaba a los arzobispos del pecado de la glotonería, y lo harto que estaba de ellos por todas las molestias que le habían creado por todas partes.
Pero, sin ello, no habría sido posible proteger a Beatrice, Meili o a sí mismo.
『 Meili: ——a. 』
Delirante, Meili respiró ligeramente en los brazos de Subaru.
Su cara se retorció de dolor, pero por lo menos podía respirar. Subaru sintió cómo el dolor que fluía dentro de él disminuía poco a poco. Fue una señal de que la magia de Beatrice estaba funcionando tal y como pretendía. De seguir así, la situación comenzaría a mejorar. Seguramente… probablemente.
『 Beatrice: ¡Es extremadamente difícil mantener E·M·M y mi magia de curación activas al mismo tiempo, de hecho! ¡Si no fuera por Betty, nosotros tres ya estaríamos muertos en este momento, supongo!
『 Subaru: ¡Lo sé! Es solo que… 』
Sintiéndose muy agradecido por el regaño de Beatrice, Subaru miró dentro de sí mismo.
Él tendría que apretar sus molares y soportar el dolor. Sin embargo, el problema principal era su maná——en primer lugar, Subaru no tenía más opción que ser el depósito mágico de Beatrice. A pesar de eso, él poseía el maná de una persona promedio, probablemente menos por ser un fracaso con la magia.
Usar E·M·M era comparable a convertirse en una agujereada cubeta de maná. A este paso, E·M·M y la curación de Beatrice se detendrían.
Así pues…
『 Subaru: No podemos permitirnos detener la curación de Meili! 』
『 Beatrice: ¡Entonces no nos queda otra opción más que parar el E·M·M, de hecho! ¡Estás a cargo de escoger el momento ideal y lo que ocurrirá después, supongo! 』
『 Subaru: Muy bien, déjamelo a mí. ¡Espero que continúes tratando a Meili y siguiendo todo exacta y justamente al pie de mi letra, como el buen espíritu que eres, Beako! 』
『 Beatrice: ¡DECIRLO ASÍ… ES HORRIBLE… DE HECHO! 』
Discutieron, intercambiaron miradas y lanzaron E·M·M simultáneamente——al mismo tiempo, ambos saltaron y se alejaron.
Y pisándoles los talones, estaban la escorpión carmesí y la horda de mabestias. Aunque estaban peleando entre sí, estaban fijados en Subaru.
Como ya era normal, él tenía una desventaja enorme, ya que no podía irse lejos de la atalaya, y especialmente por la escorpión carmesí que todavía era su objetivo.
Si esto hubiera continuado, el peor caso sería que…
『 Subaru: ——La bruja va a… 』
La sola mención del Regreso por muerte activaría una emisión de miasma desde su cuerpo, forzando a las mabestias a enfocarse en él. ——Como hombre con poco que ofrecer, este era un método del que dependía seguido.
Él ya estaba en una situación peligrosa, pero en la minúscula oportunidad de que la escorpión carmesí siguiera enfocado en él, podría aprovechar esto para forzar a las mabestias y a la escorpión a empezar a pelear entre sí más violentamente.
Sin embargo, el riesgo de daño colateral era muy alto.
Si Beatrice, Meili y Subaru cayeran, Ram también caería pronto, dado que Subaru soportaba la mayoría de la carga de ella en su cuerpo.
Por medio de Cor Leonis, todos los involucrados seguían varados en esta situación. Era desconcertante cómo Regulus logró mantener una vida tan solitaria a pesar de ser el dueño de una autoridad como ésta.
『 Beatrice: … 』
『 Subaru: … ¡Hk! ¡¡E·M·T!! 』
En los límites de sus pensamientos inútiles, Subaru sintió un futuro en que terminaría evaporado por este estallido de luz, lo que le secó la garganta debido a la premonición de su muerte así que activó la segunda de sus magias originales. 『E·M·T』eliminó la desventaja de inmovilidad que sufría 『E·M·M』, era una antimagia que exitosamente negaba todo tipo de magia de frente ——hipotéticamente, mientras fuera algo disparado con una infusión de maná, no había nada que esta magia no pudiera borrar.
Sin embargo…
『 Subaru: ¡Terminé usando nuestro as bajo la manga justamente después de cinco segundos de cancelar E·M·M! 』
Llamarlo patético sería quedarse demasiado corto; en vez de eso, él continuó perdiendo sus opciones para atacar, y fue completa y seriamente acorralado.
El aguijón de la escorpión carmesí, las flamas de los Soberanos de la hambruna y los ataques de otras mabestias se lanzaron hacia Subaru y compañía, buscando reducirlos a cenizas.
Subaru inhaló y endureció su cuerpo. Era indispensable que usara su tercera y final magia original para poder salir de esta situación. Sin embargo, esta magia aún no estaba perfeccionada.
Si fallara, entonces los tres podrían ser arrastrados hacia un espacio imaginario…
『 Subaru: ¡No confío lo suficiente en mí para apostar todo en un despertar de último minuto! 』
Aunque admitiera que Natsuki Subaru era un gran tipo, no creía ciegamente que fuera un superhombre capaz de sobresalir en cualquier situación.
Simplemente no sabía darse por vencido. Eso significaba que, si se hundía en la miseria, se alzaría de nuevo más veces que la mayoría de personas… y también que se hundiría en la miseria más veces que la mayoría de personas.
『 Subaru: Este no es el momento para demostrar que soy un gran fracasado. Aunque sea una apuesta desfavorable, tendré que—— 』
『 ???: ¿Presumes ser capaz de arreglártelas con simple terquedad y fachadas? Qué decisión tan propia de ti. 』
Justo cuando Subaru decidió ponerlo a prueba porque no tenía otra opción, una voz vino desde arriba de repente y una silueta se interpuso entre los ataques y el grupo de Subaru. Siendo demasiado deslumbrante, Subaru instintivamente cerró los ojos.
Fue, literalmente, deslumbrante: la silueta brillaba con los colores del arcoíris.
『 ???: … Al Clauseria. 』
Al siguiente instante, y eclipsando las demás luces, se disparó una luz contra el ataque que arremetían las mabestias.
Había ondas de choque destructivas, llamas abrasadoras y otros ataques letales… pero todo eso fue atenuado por una luz negra, tragado por aguas que surgieron de la nada y desviado por una tormenta de arena que se alzó.
Fue un acto que dominó la naturaleza en el sentido más puro——y quien realizó tal hazaña fue una silueta elegante que aterrizó sobre la arena blandiendo una larga y esbelta espada de caballero.
『 Julius: ——Las circunstancias me movieron a apresurarme. Me pareció que estaban en apuros. 』
Quien dijo eso y se volvió hacia Subaru fue, por supuesto, el «más caballero de los caballeros»: Julius Euclius.
Incluso con su atuendo manchado de sangre y arena en varios puntos, se mantenía de pie con absoluta calma.
Envuelto en un resplandor arcoíris, su silueta se veía más elegante que nunca.
Su caballerosa llegada hizo temblar la voz de Subaru cuando murmuró 『 Julius… 』.
『 Subaru: Te… ¡te mandé un mensaje diciéndote que ayudaras en otras zonas peligrosas cuando terminaras! 』
『 Julius: Sí, eso escuché. Por ello acudí. Te pido disculpas, pero juzgué que, entre todos los lugares, éste era el más peligroso. 』
『 Subaru: ¡Cállate! ¡¿Y qué hay con esa herida en tu cara?! ¡¿Dónde está Reid?! 』
『 Julius: Fui absolutamente derrotado. Se marchó llevándose la victoria. 』
『 Subaru: ¡Qué patético! ¡Deberías haber ganado! ¡Pero habría muerto si no hubieras llegado, así que solo lo diré una vez: gracias! 』
Al escuchar el agradecimiento mezclado entre palabras duras, Julius soltó un leve 『 Je 』 mientras portaba aquella nueva cicatriz blanca bajo el ojo izquierdo.
Fue una actitud irritante——pero era evidente que logró terminar su combate contra Reid y había obtenido algo a cambio. Y la prueba de ello era…
『 Subaru: ¿Te reconciliaste con tus cuasiespíritus? 』
『 Julius: Para ser precisos, estas chicas florecieron de simples brotes y ahora poseen la grandeza de ser espíritus. Además, decir que nos reconciliamos no sería correcto. Jamás hubo conflicto entre nosotros. 』
Rodeando a Julius mientras respondía, había seis cuasiespíritus… no, plenos espíritus, cuya luz ahora brillaba más que nunca.
Cuando la autoridad de Glotonería le arrebató su nombre, el vínculo entre ellos también se desvaneció. Así, los espíritus lo seguían sin prestarle fuerza alguna, confundidos durante mucho tiempo.
Sin embargo, al restaurar su vínculo, este fue forjado más fuerte que antes.
Renovar el contrato con los seis espíritus de forma tan impecable fue una jugada brillante.
『 Subaru: Yo apenas doy abasto conquistando a Beako, y tú en cambio… Eres un maldito bastardo intragable. 』
『 Julius: Lamentablemente, ya me han comido. 』
『 Subaru: ¡NO ES GRACIOSO! ¡¡OYE, ESTÁS ACTUANDO DEMASIADO LÚCIDO, ¿NO CREES?!! 』
Los ojos de Subaru se abrieron de par en par al ver a Julius hacer un chiste con la ruina y la tragedia que la autoridad había traído.
Pero, que Julius hubiera usado la frase «marcharse llevándose la victoria», significaba que había resuelto las cosas con Reid… y también con uno de los Glotonerías, dado que el cuerpo de Reid en realidad pertenecía a Roy Alphard.
Que Julius no mencionara ese posible peligro significaba, sin lugar a dudas, que había logrado incapacitar a Alphard.
『 Beatrice: ¡Julius! ¡Llegaste en el momento justo, supongo! ¡Préstame a Kua, de hecho! 』
『 Julius: … Entendido. 』
Inmediatamente, Julius hizo una reverencia ante el llamado de Beatrice, que seguía a hombros de Subaru. En ese mismo instante, notó el precario estado de salud de Meili, quien estaba en los brazos de Subaru.
De sus seis espíritus, proyectó al que gobernaba el agua —el azul, Kua— cuya suave energía vertió maná curativo en el cuerpo de Meili junto con la magia de Beatrice.
Además de eso…
『 Julius: Entonces, es necesario que gane algo de tiempo. 』
『 Subaru: Sí, como puedes ver. Shaula se volvió loca después de enrojecerse, pero… ¿crees que podrás? ¿No acabas de perder contra el tipo rojo? 』
『 Julius: Que por ese motivo esto se considere como «compensar una derrota» sería descortés para una dama. 』
Declarando su determinación, Julius alzó su espada de caballero y se plantó frente a la escorpión carmesí: Shaula.
Sin embargo, los ojos compuestos de la criatura no mostraron titubeo alguno ante la figura del caballero que se interponía. Su intención asesina seguía fija en Subaru; cualquier cosa en medio no era más que un obstáculo. Esa era su actitud frente a Julius, quien había mejorado como caballero espiritual.
『 Julius: Subaru, yo me encargaré de la señorita Shaula. Todo lo demás—— 』
『 Subaru: Que me las apañe yo solo, ¿verdad? Entendido. 』
『 Julius: No. Ruego que lo logres con la cooperación de Beatrice-sama. 』
『 Subaru: El 70 % de todo lo que puedo hacer en situaciones como ésta depende de Beako, ¿sabes? 』
Francamente, incluso decir 70 % era demasiado exagerado.
Probablemente era más bien un 80 %, o incluso un 90 %, ya que lo único de lo que Subaru podía sentirse orgulloso como contratista de Beatrice era de tener una mente algo astuta y un par de trucos baratos y mañosos, así que incluso un 95 % no sería de extrañar.
En cualquier caso…
『 Subaru: Me has salvado la vida al volver. 』
『 Julius: Tú también pareces haber reconsiderado tu propio valor, lo cual me alegra más que nada en el mundo. 』
Tras esa breve interacción, Subaru y Julius se concentraron en sus respectivos deberes.
Para asegurarse de que ninguno de los ataques de las mabestias alcanzara a Subaru y compañía, Julius avanzó al frente, exponiéndose por completo a la lluvia de cuchillas y conteniendo el daño que pudiera alcanzar su retaguardia.
Por su parte, Subaru mantuvo a Meili —quien seguía al borde de la muerte— a salvo del ataque de las mabestias y se concentraba en ganar tiempo hasta que se cumpliera la condición para su victoria.
『 Subaru: ¡—! 』
Una sacudida de asombro recorrió el cuerpo de Subaru, quien levantó la cabeza como si le hubieran tirado de un hilo invisible.
La causa era una anomalía en la Atalaya Pléyades. Era…
『 Subaru: … ¿La señal de Ram… desapareció? 』
△▼△▼△▼△
——Volcánica lanzó un aliento que resplandecía como una luz azul mientras caía en picada contra el piso más alto de la atalaya.
『 … 』
Emilia lo bloqueó con un escudo de hielo creado con todas sus fuerzas, buscando abrirse paso.
Durante el viaje por el mar de arena hasta la Atalaya Pléyades, había usado ese mismo escudo de hielo para resistir la lluvia de ataques destellantes que se precipitaron desde la torre; pero, ante el aliento del dragón, no resistió ni un instante.
Las múltiples capas de escudos de hielo se derritieron al momento, y el ataque —que Emilia esperaba que al menos se debilitara un poco para darle una oportunidad— cayó sobre ella.
『 … 』
Por un instante, Emilia pensó en el monolito negro.
Tal vez era lo bastante firme para resistir incluso el aliento del dragón. Sin embargo, por otro lado, si fuera destruido, el Examen podría arruinarse por completo.
Y el otro pensamiento ajeno a superar el Examen que ocupaba su mente era…
『 Emilia: Si se rompe, se sentirá muuuy solo… 』
Las huellas de manos, que le daban una extraña sensación de déjà vu, habían quedado grabadas en el monolito. ¿Qué conexión tenía con ella misma? ¿O solo estaba imaginando cosas? Aun así, quería descubrir la verdad detrás de esa sensación.
Por eso, no debía desaparecer. No dejaría que desapareciera.
『 … 』
Concentró hasta la última gota de maná que podía reunir milagrosamente y lo transformó en ICICLE LINE.
Aunque Emilia poseía tanto maná que incluso ella misma se sorprendía, no podía manipular todo ese poder de una sola vez. Sin importar cuánto maná tuviera dentro de sí, la cantidad que podía invocar a la vez se limitaba a la capacidad de su puerta.
Y, aun así, Emilia poseía una producción de maná más de diez veces superior a la de un mago común. Además, el haber vivido durante tantos años como usuaria de artes espirituales ampliaba aún más su potencial.
Los magos se comunicaban con su puerta, utilizaban el maná almacenado dentro de sí mismos y alteraban el mundo.
Los usuarios de artes espirituales, en cambio, pedían prestada la fuerza de los espíritus, usaban el maná presente en la atmósfera y también alteraban el mundo.
Al tener fundamentos en ambas disciplinas, Emilia era capaz de hacer ambas cosas. Aunque la cantidad de agua que puede salir de un grifo es limitada, si esa agua se acumula en un balde, se puede disponer de una cantidad mucho mayor. Emilia lograba esto utilizando su cuerpo físico y el mundo como recipiente.
Lograba esto almacenando el maná que rebosaba desde su interior en el mundo exterior, y lanzando una magia máxima sin importar los límites de su puerta…
『 Emilia: … ABSOLUTE ZERO. 』
Así lo había llamado Subaru, mencionando en su momento que materializar esa magia era, en teoría, extremadamente difícil.
Casualmente, casi al mismo tiempo que Subaru gritó que no confiaba lo suficiente en sí mismo para apostar todo a una sola jugada arriesgada en una situación real como esta, Emilia sí se atrevió a intentar algo que nunca había logrado antes.
Y ahora, iba a hacerlo realidad.
Si se tomaba su poder mágico habitual como un valor de 1, entonces la potencia de esta magia, que canalizaba el maná desbordado y tomaba forma, se acercaba fácilmente a 10… o incluso a 100.
Inmediatamente, un vacío blanco barrió el mundo con una fuerza tal que incluso el imparable flujo del tiempo parecía detenerse. No se trataba meramente de congelar el aire: lo que hizo fue mucho más.
Incluso el aliento del dragón ancestral, que debería haber traído una muerte inevitable, no podía contra esta magia.
La luz azul y el cero absoluto colisionaron, generando un vacío en el mundo.
『 … 』
En ese instante, ambos poderes de máxima potencia chocaron sin el menor retraso y se anularon mutuamente.
Fue una anulación verdaderamente asombrosa, sin sonido ni impacto. Y una vez que el tiempo —que parecía haberse detenido— volvió a fluir, Emilia preparó una lanza de hielo y se lanzó al frente.
『 Emilia: ¡¡IYAAAAAA!! 』
Con su delicada garganta temblando, Emilia cargó contra Volcánica.
Había usado todas sus fuerzas, y ahora sentía que su propio cuerpo pesaba muchísimo. Aunque el maná que usó había salido de su interior, la carga que le imponía ese uso era enorme.
Volcar un balde lleno de agua, naturalmente, requiere fuerza.
Y ella había volcado algo más parecido a una gran fuente que a un simple balde, así que sentirse completamente exhausta era natural. Pero, aun así, alzó la voz:
『 Emilia: ¡¡No puedo darme por vencida!! 』
Gritando así, infundió vida a su cuerpo.
Aunque el maná y la resistencia física no eran lo mismo, al escuchar esas palabras con todas sus fuerzas, sintió despertar una energía que antes dormía. Aunque sólo fuera una ilusión, si la engañada era ella misma, entonces mentirse un poco no estaba tan mal.
《 Volcánica: ¡¡SATELLAAAAA!! 》
Con su aliento ya neutralizado, Volcánica rugió, agitando sus patas delanteras y su cola.
El impacto llegó desde fuera de su campo visual, pero Emilia pudo defenderse gracias a los cuerpos de hielo que aparecieron a su alrededor——los siete soldados de hielo que había generado se hicieron añicos, pero ayudaron Emilia.
Evitando el impacto descendente con un salto lateral, los soldados de hielo bloquearon con sus propios cuerpos los siguientes ataques de las patas delanteras. Aprovechando sus hombros como apoyo, Emilia dio un gran salto y, justo cuando un coletazo se dirigía hacia ella en pleno aire, alcanzó la altura de los dos soldados que la sostenían, los cuales fueron devorados por el ataque como sacrificio.
『 Emilia: ¡TAAH! ¡TEYAH! ¡¡SOYAAH!! 』
Gracias al impulso ganado mediante su noble sacrificio, Emilia giró el cuerpo y lanzó su lanza de hielo con fuerza. Aunque no fue suficiente para atravesar por completo la coraza del Dragón Divino, sí bastó para llamar su atención.
Emilia esquivó por poco las patas delanteras, molesta por perder algunos mechones de su cabello plateado, pero logró lanzarse al pecho de Volcánica, arriesgando la vida en el proceso. Y, desde esa posición…
『 Emilia: Esa… escama blanca… 』
—Si tan solo pudiera tocarla. Si tan solo pudiera atacarla con éxito. Con ese pensamiento en mente, Emilia alzó la vista.
El Dragón Divino estaba nuevamente al alcance de la mano. Esa escama blanca era difícil de mirar directamente. Fijando sus ojos en ella, Emilia los abrió de par en par.
La razón: asombro.
No era una escama que se hubiese vuelto blanca, sino que, lo que había allí era una cicatriz blanca, lo bastante grande como para confundirla con una escama.
『 Emilia: Una… vieja herida… 』
La herida ya estaba cerrada y seguramente no dolía al tocarla.
Sin embargo, el Dragón Divino se retorcía de dolor con solo sentir contacto sobre ella. Comprendiendo que estaba relacionada con los recuerdos antiguos e imborrables de Volcánica, Emilia contuvo la respiración.
Aprovechando ese breve titubeo, Volcánica batió sus alas.
『 Emilia: ¡Ah… hk! 』
El gigantesco cuerpo de Volcánica se elevó de inmediato, dejando a Emilia atrás, con los brazos aún estirados hacia el dragón.
Emilia lamentó profundamente su fracaso.
Era la situación más desfavorable: cruzar lanzas con un enemigo provisto de alas. Si aquel ser la atacara impredeciblemente desde un punto fuera de su alcance, las desventajas para ella se acumularían en un abrir y cerrar de ojos.
『 Emilia: ¡¡No!! 』
De inmediato, Emilia apoyó las manos en el suelo, y hielo brotó bajo sus pies.
Alargando hacia el cielo una improvisada plataforma de hielo, Emilia persiguió a Volcánica, que ascendía para ganar altura. Pero incluso esa plataforma helada alcanzaría su límite: diez metros, veinte metros… más allá de eso quedaba fuera de su alcance.
『 Emilia: ¡Ayúdenme todos! ¡¡Por favor!! 』
Los soldados de hielo atendieron su llamado y alzaron más la plataforma de hielo. Escalaron hasta un extremo de la plataforma y, de allí, se impulsaron a la vez; uno tras otro, pisaron la espalda del anterior, repitiendo seis veces. Emilia pisó al último soldado y se proyectó al frente.
『 Emilia: ¡Disculpen! 』
Los guerreros de hielo sobre los que había apoyado toda su fuerza terminaron fracturados de la espalda.
Aun así, los siete soldados levantaron el pulgar y sonrieron mientras se estrellaban al caer. Aceptando aquellos ánimos, Emilia —en su último impulso— alcanzó la cola de Volcánica, y…
《 Volcánica: … Ingenua. 》
El dragón retiró la cola con ese murmullo, liberándose del agarre de Emilia. Después, la regresó con energía contra Emilia, quien estaba perpleja.
Estaba en pleno aire, sin lugar a donde huir. Aunque erigiera un escudo de hielo en un pestañeo, la fuerza de aquel golpe lo haría añicos y la alcanzaría con fuerza más que suficiente para ser letal para Emilia.
『 Emilia: … Ah. 』
—He fracasado, estoy en apuros, ¿qué debería hacer? Todo tipo de pensamientos se entrelazaban en la mente de Emilia.
Emilia sintió que el flujo del tiempo se ralentizaba; y, en medio de esto, buscaba desesperadamente una solución que le abriera paso, movilizando cada rincón de su cuerpo y mente para encontrar algo que pudiera hacer. Simplemente se rehusaba a rendirse, porque ninguna de las personas que Emilia amaba profundamente, ni una sola, había elegido darse por vencido.
Por esa razón…
『 Emilia: ¡Yo tampoco me rendiré! 』
Sin embargo, simples palabras valerosas no podían salvar a nadie.
Como si quisiera enseñarle eso, la cola del Dragón Divino se aproximó rápidamente hacia Emilia, y entonces…
『 ???: ¡¡Emilia-sama!! 』
En ese instante, un viento tempestuoso proveniente directamente desde abajo ayudó ligeramente a Emilia en su ascenso.
△▼△▼△▼△
Con su cuerpo impulsado hacia arriba por el viento ascendente, la situación de Emilia cambió de tener una probabilidad de muerte del 100 % a 90 %. Y esa diferencia de 10 % de supervivencia fue perfectamente aprovechada por Emilia, quien ahora desconocía lo que era rendirse.
『 Emilia: ——Hk. 』
El Dragón Divino agitó su cola hacia la cabeza de Emilia.
Impulsada por la fuerza de su ascenso, la trayectoria del golpe se desvió de su cabeza hacia su torso. No fue la cercanía, sino el puro instinto lo que hizo que Emilia encogiera las rodillas con todas sus fuerzas, buscando reducir su silueta para escapar del alcance del ataque. A pesar de esto, la punta de sus pies apenas rozó la cola que pasaba, y la fuerza del impacto hizo que su cuerpo girara a una velocidad increíble.
『 … 』
Con las rodillas sujetas contra el pecho, Emilia fue lanzada por los aires hacia arriba.
Envuelta en un impacto tan brutal que parecía que sus órganos fueran a estallar por la cabeza, Emilia apretó los dientes, conjuró un punto de apoyo de hielo en el cielo y detuvo su vuelo con fuerza.
Un estruendo ensordecedor resonó cuando Emilia absorbió el golpe con todo su cuerpo. Con lágrimas en los ojos, miró hacia abajo.
Su campo de visión, ahora invertido tras usar un techo de hielo como plataforma, mostraba la cabeza de Volcánica——y, más allá, la silueta lejana de alguien que emergía desde las escaleras que conducían hasta el primer piso.
Para ser precisos, no era solo la silueta de una persona, sino la de una persona y una dragona de tierra.
『 Emilia: ¡Ram y…! 』
Era Ram quien había irrumpido y extendido la mano para ayudar a Emilia a ascender. Incluso desde lejos, se notaba que el cuerpo de Ram estaba cubierto de heridas y sangre, y Emilia no pudo ocultar su asombro al verla llegar en ese estado.
Pero fue gracias a ella que sobrevivió sin que le destrozaran la cabeza.
Con esa ayuda, Emilia, una vez más, cargó fuerza en sus rodillas y usó ese techo de hielo como plataforma para lanzarse directamente contra Volcánica. Frente a ella, ahora, Volcánica se comportaba de forma extraña.
Con la cola aún en la postura del azote anterior, y sin siquiera mirar a Emilia, Volcánica dirigió su mirada hacia abajo. Parecía como si hubiera fijado a Ram —quien había ayudado a Emilia— como su próxima presa.
Sin embargo, no era así. El antiguo Dragón Divino, con sus ojos color ámbar, no estaba mirando a Ram.
Era…
《 Volcánica: … ¿Patrasche? 》

『 Emilia: ¡¡IYAAAA… hk!! 』
Con una energía capaz de borrar el murmullo de Volcánica, el cuerpo de Emilia se lanzó en picada.
Medio segundo tarde, la cola de Volcánica, destrozó el techo de hielo al alzarse. Pero fue demasiado tarde. Emilia ya no estaba allí arriba, ni siquiera delante de él. Estaba apuntando directamente a su garganta.
El cuerpo lanzado de Emilia creó un nuevo punto de apoyo——o más bien, una rampa de hielo.
En Priestella, cuando huía de Regulus junto a Subaru, había creado este mismo recurso; no para disminuir la velocidad, sino para aumentarla. Ahora, en pleno aire, lo recreaba y se deslizaba con calzado hecho de hielo.
Emilia aceleraba rápidamente en el aire, escapando del alcance de los coletazos que la perseguían.
La pista de hielo creada en el cielo impulsaba el cabello plateado de Emilia, que ondeaba al viento, con la cola persiguiéndola apenas un instante detrás, y…
『 Emilia: ¡¡CHEYAAA… hk!! 』
Saliendo disparada de la rampa, la patada de Emilia se acercó a la garganta de Volcánica a una velocidad increíble.
Evitando las patas delanteras que intentaban atraparla, se lanzó como una flecha… alcanzando directamente la cicatriz blanca en el cuello de Volcánica.
《 Volcánica: ¡¡——δδδδδδ!! 》
Con los tacones blancos de los zapatos de Emilia impactando contra su garganta, Volcánica soltó un nuevo chillido desgarrador.
『 ¡KYAAAAA! 』 gritó Emilia, tapándose los oídos ante aquella voz que parecía rasgar el cielo, y cayó de inmediato por el retroceso de su propia patada.
『 Emilia: ¡Kya! … Ah, ¡gracias! 』
Los soldados de hielo, que antes le habían servido de apoyo y habían caído, atraparon a Emilia mientras descendía.
Gracias al impacto suavizado, Emilia aterrizó con seguridad y se incorporó en el acto. Al mirar a su alrededor, confirmó que había regresado al nivel más alto de la torre… y que allá en lo alto del cielo, Volcánica se retorcía de dolor.
Sin perder el ritmo, Emilia corrió una vez más hacia el monolito del pilar central.
Y, apresurándose y corriendo con la mirada fija en la huella de la mano que le resultaba inconfundiblemente familiar…
『 Emilia: ¡¡Lo sabía!! 』
Al llegar, colocó la mano sobre el monolito——esta vez, sin ninguna interferencia.
Aunque el monolito tembló por su energía y fuerza, la mano de Emilia encajaba perfectamente con la huella. ¿Cuántas personas en el mundo tendrían manos con una forma idéntica a las suyas?
Y entonces…
《 Volcánica: ――Vos, que la cima de la torre habéis alcanzado. Pasad por el primer piso, oh todopoderoso peticionario. 》
『 Emilia: Ah… 』
El Dragón Divino descendió hacia Emilia, batiendo sus alas, mientras ella mantenía la mano sobre el monolito.
Su colosal cuerpo flotaba en el aire; y, habiendo pasado de un instante de lucidez a otro de senilidad, volvió a repetir su pregunta inicial.
Sin embargo, esa pregunta se sintió distinta a las anteriores, las cuales parecían surgir de una mente al borde del trance.
——Esta vez, Emilia lo sintió con claridad: el verdadero cuestionamiento estaba por comenzar.
《 Volcánica: ——Yo soy Volcánica. En conformidad con el antiguo pacto, pregunto por la voluntad vuestra, a vos que la cima habéis alcanzado. 》
Palabras que ya había escuchado, una y otra vez.
«Pregunto por la voluntad vuestra, a vos que la cima habéis alcanzado.»
——En otras palabras, preguntaba sobre las emociones de la persona que estaba en la cima. Quería saber qué desea quien ha llegado hasta lo más alto. ¿Qué quiere hacer?, ¿qué desea?, ¿por qué vino hasta aquí?
『 … 』
Emilia tenía muchísimas respuestas para esa pregunta.
Lo que quería hacer, lo que anhelaba, y su razón para llegar hasta aquí; había demasiadas respuestas.
Pero, en este momento —ahora mismo— el deseo más fuerte y urgente de Emilia era…
《 Volcánica: … ¡Pregunto por la voluntad vuestra! 》
Al oír la pregunta resonar en sus oídos, los ojos de Emilia se abrieron de par en par.
Abrió la boca… y respondió con fuerza:
『 Emilia: ¡¡Que todos podamos llevarnos bien!! 』
△▼△▼△▼△
En ese instante, una ráfaga violenta sopló, engullendo por completo el mar de arena.
『 ¡¿Whoaaaa?! 』 gritó Subaru, esquivando por poco los feroces ataques de las mabestias, y hasta Beatrice exclamó 『 ¡¿Qué está pasando, supongo?! 』 mientras luchaba por curar a Meili.
Lo mismo ocurrió con Julius, quien se enfrentaba a una batalla inhumana contra Shaula… No, su asombro quizá fue aún mayor.
El torbellino de polvo nublaba su visión. Retrocedió de inmediato al sentir peligro, pero ningún ataque vino detrás.
Y, cuando el supuesto peligro apareció frente a sus propios ojos, el asombro de Julius se intensificó.
『 Julius: … Es… ¡¡Subaru!! 』
『 Subaru: ¡¿Eh?! ¡¿Qué pasa?! ¡No veo nada con esta maldita aren——! 』
『 Julius: ¡Ven! ¡Rápido! 』
Al oír la llamada urgente de Julius, Subaru giró en esa dirección mientras escupía arena de su boca. Y al hacerlo, comprendió el motivo de la desesperación de Julius, agrandando los ojos.
Allí estaba…
『 Subaru: … ¡¿Shaula?! 』
『 Escorpión: ~~ϡϡ. 』
La voz sobresaltada de Subaru se alzó en medio del viento. Lo que apareció ante su mirada fue la figura de la escorpión carmesí boca arriba, envuelta en medio del torbellino de arena y agitando sus múltiples patas sobre la arena.
La guardiana de la atalaya, que los había arrinconado sin cesar con precisión mecánica y sin responder a los ataques… tuvo un error en su deber que realizaba como Guardiana de estrellas, tal como ella se había referido a sí misma.
『 Subaru: ¡¿Le hiciste algo?! 』
『 Julius: No, nada fuera de lo común. Estaba centrado en resistir sus ataques. Y justo cuando sopló esa ráfaga de arena… 』
『 Subaru: ¿Ráfaga de arena? … Ah, ese viento fue… 』
Había algo extraño en llamar simplemente «ráfaga de arena» al viento violento que había envuelto a Subaru y compañía.
Es cierto que el viento arenoso engullía sin piedad a quienes se adentraban en las Dunas de Auguria. Pero, desde que habían superado las pruebas y alcanzado la atalaya, ni una sola vez el viento había soplado en sus alrededores.
Nada que pudiera llamarse realmente una «ráfaga de arena».
Entonces, ¿por qué había soplado justo ahora…
『 Beatrice: ¡Subaru! ¡Mira, de hecho! ¡El cielo! 』
『 Subaru: … 』
Mientras los pensamientos de Subaru estaban en pleno caos, alzó la mirada al escuchar el urgente y adorable llamado de Beatrice.
El cambio en la Atalaya Pléyades fue repentino y fácil de comprender.
『 Subaru: … Las nubes… se despejaron. 』
La Atalaya Pléyades, se elevaba hasta el cielo y atravesaba las nubes.
Su cúspide había estado completamente oculta desde abajo, velada por nubes. Pero ahora, esas mismas nubes comenzaban a desaparecer.
Fue entonces cuando Subaru lo comprendió: el vendaval de antes había sido lo que dispersó esas nubes.
Con las nubes disipadas, la cima de la torre era visible desde el suelo.
Y lo que eso significaba, según la intuición cargada de esperanza de Subaru, solo podía ser una cosa.
『 Subaru: … ¿Lo lograste, Emilia? 』
Mientras lo susurraba, Subaru sentía la presencia de sus compañeros dentro de la torre mediante Cor Leonis, incluyendo primero a Emilia, y luego a Ram y Patrasche, cuyas presencias habían desaparecido hasta ahora.
Ram y Patrasche probablemente habían ido a respaldar a Emilia——y ahora, los frutos de ese esfuerzo empezaban a ser visibles.
En otras palabras, si los pensamientos de Subaru eran correctos…
『 Subaru: Las reglas de la torre fueron reescritas… ¡Shaula! ¡Oye, Shaula! ¡Escúchame! 』
『 Escorpión: ¡ϡ! 』
『 Subaru: ¡Ya no tienes que luchar contra nosotros! Ahora eres libre, puedes… 』
El sufrimiento de la escorpión carmesí, boca arriba y retorciéndose en agonía, quizás se debía a la ruptura de un antiguo pacto grabado en su ser. Subaru no conocía los detalles concretos.
Pero ella ya había hecho suficiente. No tenía por qué seguir sufriendo…
『 Subaru: ¡Oye, Shau——! 』
『 Julius: ¡—! ¡¡Subaru!! 』
Justo cuando Subaru intentaba llamarla otra vez mientras se acercaba a ella, Julius lo agarró del cuello de la ropa y tiró de él hacia atrás. En ese instante, la afilada cola de Shaula atravesó el espacio que él acababa de ocupar. Una ráfaga abrasadora pasó junto a él, el olor a aire quemado le golpeó la nariz——y Subaru se quedó sin palabras.
Si Julius no lo hubiera detenido, habría recibido un golpe directo.
Sin embargo, lo que atormentaba a Subaru ahora no era la sensación de la muerte…
『 Subaru: ¡Ey, Shaula! ¡Shaula! ¡¿Qué ocurre?! ¡¡Recobra la consciencia!! 』
『 Escorpión: ~~ϡϡ… 』
Mientras escuchaba los gritos desesperados de Subaru, la escorpión carmesí comenzó lentamente a reincorporarse sobre la arena.
Su enorme cuerpo dejó de estar boca arriba. Sus ojos compuestos parpadeaban erráticamente y, poco a poco volvió a fijar su mirada en Subaru… mientras saliva caía de sus colmillos monstruosos.
Ese no era el comportamiento de un ser que actuara con razón…
『 Julius: … Subaru, lamentablemente… 』
Al decir eso, Julius apoyó una mano en el hombro de Subaru y se dispuso a dar un paso al frente. Sin embargo, al leer sus intenciones, Subaru le sujetó el brazo y lo detuvo.
Sabía bien lo que Julius planeaba: asumir el doloroso papel de mancharse las manos.
Pero Subaru no podía permitírselo.
『 Subaru: Decidí salvarla. ——Y la salvaré. 』
『 Julius: ¿Por ser tu deber como su supuesto Gran Maestro, aunque no fueras consciente de serlo? 』
『 Subaru: No es por eso. 』
Negando con la cabeza de forma rotunda, así respondió Subaru a las palabras de Julius. No era por eso. Subaru no quería salvar a Shaula porque fuera su Gran Maestro.
『 Subaru: No es porque sea su Gran Maestro, sino porque me conmovió su bondad. 』
『 Julius: … 』
『 Subaru: Es lo mismo que con Beako. ¿Cómo podría dejar atrás a alguien que siempre estuvo sola en esta estúpida torre de arena y que lloró después de los días felices que pasó con nosotros? 』
Apretando los dientes, Subaru hizo su declaración con la mano aún aferrada al brazo de Julius.
Mirándolo a los ojos, Julius inhaló con fuerza.
『 Julius: … Tan terco como siempre. Pero… eso es precisamente lo que debe hacerse. 』
『 Subaru: … ¿Julius? 』
『 Julius: No, simplemente he vuelto a dejarme impresionar. Ya he fingido una vez… así que debo mantener las apariencias hasta el final, ya ves. 』
Con una leve sonrisa, Julius respondió mientras recorría con un dedo la herida de la mejilla izquierda.
Subaru entrecerró los ojos ante su respuesta, y entonces notó una suave y cálida sensación aferrarse a su mano izquierda libre. Era Beatrice, quien lo miraba con esos ojos grandes y redondos——los más adorables de todo el mundo.
『 Beatrice: Meili ya no está en estado crítico, supongo. Lo que queda es… 』
『 Subaru: ¿Me ayudarás… a sacarla de aquí? 』
『 Beatrice: Qué cruel sería Betty si se negara ahora, de hecho. ——En serio, Subaru es un PARTNER totalmente exasperante, supongo. 』
Ante su respuesta, Subaru sonrió amargamente y se rascó la cabeza.
Luego, tomando con firmeza la mano de su preciada espíritu contratada, volvió a encararse hacia la escorpión carmesí: Shaula.
Los dos caballeros espiritualistas, uno al lado del otro, se plantaron ante la joven que debía ser salvada.
Y entonces…
『 Subaru: A estas alturas, mi cuerpo y mi mente están hechos polvo. ¡——Así que apúrate y déjate salvar, Shaula! 』
——Se levantaba el telón del último acto de la conquista de la Atalaya Pléyades.




