El orgulloso clan Oni


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Tobías

Corrección y edición
Carlos
Pretinaverse

※ ※ ※ ※ ※

Voces. Ella oía voces.
 
Las voces eran las de siempre. Cada vez que caminaba por la aldea, siempre que la veían, todos lo dirían.
 
???: Rem. Aprende también de Ram. Trabaja duro.
 
???: Rem, no estés tan triste. Ambas, Ram y Rem son mis lindas hijas. No tendré ninguna favorita. … Es solo que Ram es un poco especial.
 
Su padre sonreía con una mirada severa en su rostro, y su madre sonreía mientras bajaba las cejas de manera preocupada mientras lo decía.
 
???: Rem-chan, ¿está Ram-sama bien hoy? Esa niña necesita crecer saludablemente. Después de todo, ella es el futuro del clan Oni.
 
???: No lo olvides, Rem. Una niña maldita como tú solo ha vivido tanto porque Ram ha sido bendecida con la sangre del Dios Oni que debería haberse perdido. Nunca, nunca te olvides de ser consciente de ello, y tampoco olvides entenderlo.
 
Su raza, que vivía en la misma aldea que ella, y el jefe que los gobernaba, le decían esas cosas a Rem.
 
???: Comparada con Ram-sama, Rem es solo una sin cuerno… pero es la hermana de Ram-sama. El «Otro Dios Oni» podría no ser un sueño después de todo.
 
???: Se parecen muchísimo. ¡Estoy seguro de que estas dos gemas traerán un futuro brillante!
 
Aunque Rem era mediocre, era comparada con Ram, que destacaba desde que era un bebé, y todos tenían expectativas sobre ella.

Era por ser la hermana de Ram. Era por ser la gemela del Dios Oni. Era por haber nacido junto con la esperanza del clan Oni.
 
Y así, más que nadie…
 
Ram: No dejes que te afecte, Rem. No tienes que preocuparte de nada de lo que diga la gente. Yo siempre… Onee-chan siempre, siempre protegerá a Rem. ——Todo irá bien.
 
El hecho de que su más amada otra mitad con su mismo rostro continuara diciendo eso, hacía que Rem sintiera dolor, como si estuviera siendo despedazada, pero al mismo tiempo la hacía tan feliz que derretía su corazón.
 
 
2
 
 
Rem: …
 
Cuando Rem despertó, no tenía idea de lo que le había ocurrido.
 
Todo su cuerpo estaba envuelto en una increíblemente suave sensación, y estaba viendo un techo blanco que nunca había visto antes. Rem estaba probablemente mirando hacia arriba, pero su espalda y su cabeza sentían tal suavidad que su cama usual no podía compararse.
 
Incluso el material que tocaba su piel se sentía inusualmente resbaladizo, así que se sentía como si Rem estuviera acostada en una cama hecha de arena. Y entonces, un sentimiento de preocupación la golpeó.
 
Rem buscó alguien en quien apoyarse y, cuando sus ojos se movieron junto con sus manos——
 
Ram: ——Rem.
 
Sus dedos temblando en soledad fueron atrapados por una amable voz y los dedos de otra persona.
 
Rem sabía a quién pertenecían esos dedos incluso sin ver su rostro. Eso era porque esas manos siempre hacían que Rem se sintiera así cuando estaba ansiosa.
 
Rem: ¿Onee-chan?
 
Ram: Sí, es Onee-chan. Cielos, dormiste bastante, Rem.
 
Rem la llamó y ella respondió afectuosamente. Se dio vuelta al sentirse incómoda. Entonces, Rem, acostada, vio el rostro de su hermana mayor justo al lado de la cama mientras la miraba.
 
Ram: …
 
Ella vio a Ram pálida, con el rostro demacrado, un lamentable vendaje alrededor de la cabeza, y callada.
 
El bello y digno rostro de su hermana mayor, vestida con un kantoui[1] blanco, tenía un aspecto sombrío a causa del cansancio, y no tenía fuerza en sus ojos color cereza; miraba a Rem sólo con amabilidad en ellos.
 
Rem: O-Onee-chan, ¿qué suced——?
 
Justo cuando Rem estaba por decir «sucedió», los recuerdos volvieron a su mente ferozmente.
 
Era un horripilante recuerdo que comenzaba con una noche envuelta en llamas cuando encontró a sus padres y su raza que murieron quemados tras su resistencia, y que terminaba con su hermana gemela gritando.
 
—Es cierto. Ram miró al cielo, y gritó como si estuviera tosiendo sangre. Y la razón por la que lo hizo fue…
 
Rem: Onee-chan, la aldea… todos… en la aldea… Mamá… Papá…
 
Ram: ——Oh, lo recuerdas. Ojalá lo hubieras olvidado, ya que es demasiado para soportar.
 
Con voz temblorosa, Rem repentinamente mencionó su familia, raza y hogar que le habían sido arrebatados. Al ver la confusión de su hermana, bajó la mirada y la abrazó mientras se inclinaba hacia delante.
 
Le acarició suavemente la espalda, y sus inestables latidos se calmaron poco a poco.
 
Ram: Está bien. Dámelo todo a mí. Tu llanto, tu furia… lo aceptaré todo. Desahógate con Onee-chan.
 
Rem: Onee-chan… Onee-chan… Onee-chan… Onee-chan…
 
Sollozando vacilantemente, Rem empujó su rosto contra el cuerpo de su hermana, sintiéndolo sobre la ligera tela. Pasaron por el mismo sufrimiento, la misma tristeza, y el mismo dolor; y, sin embargo, el corazón de Ram se mantuvo fuerte a pesar de todo. Ella estaba mimándose de nuevo con lo grande que era, como siempre.
 
De esa manera, la hermana mayor dio su mejor esfuerzo para que su hermana olvidara su tristeza. Y en respuesta a esa escena…
 
???: ——Me preguntaba a dónde se había ido. Así que estaba aquí después de todo.
 
Rem: Eeh…
 
Una voz las interrumpió repentinamente, y Rem, que estaba ocultando su rostro en el pecho de Ram, dejó escapar ligeramente su voz. Ram respondió a esa reacción acariciando la cabeza de Rem, y luego miró hacia atrás con una expresión de desagrado.
 
Ram: Ahora mismo está teniendo lugar un encuentro emocional entre hermanas. Me gustaría pedir que no se produzcan interrupciones insensibles por parte de personas ajenas.
 
???: Mientras sea en tiempos de paz, estoy altamente de acuerdo con su opinión. Sin embargo, la situación actual no es esa. ——Debería al menos ser consciente de cómo está su cuerpo, también.
 
Ram: No sabes qué tan sola estará Rem si me voy. ——Esta chica es mi prioridad.
 
???: Siempre tiene algo que decir, ¿eh? ——Es usted una invitada bastante descarada.
 
La persona suspiró ante las incesantes protestas de Ram de una manera consternada. Rem se revolvió en medio de aquella interacción y por fin pudo ver a la persona que hablaba junto a su hermana. Y entonces…
 
???: Buenos días, invitada. Me alegra sinceramente ver que ha despertado sana y salva.
 
La persona que decía eso, pellizcando cortésmente su falda mientras se inclinaba ante Rem manteniendo contacto visual, era una chica con un hermoso y largo cabello rubio que llevaba un delantal basado en el color negro.
 
Tenía unos 14 o 15 años. Tenía un pelo rubio que brillaba a la luz del sol y una clara piel blanca. Combinando eso con sus refrescantes ojos verde jade que miraban a Rem y que brillaban como gemas, su aspecto tenía un encanto latente y cautivador. Sin embargo…
 
???: El amo me ha ordenado que cuide de ustedes dos. Mi nombre es Frederica. Estoy encantada de conocerlas.
 
Justo después de dar una reverencia perfectamente, ella dio un vistazo a la mujer que levantó la cabeza——a la boca de Frederica. Vio un conjunto completo de colmillos lo suficientemente afilados como para hacerla olvidar lo que había pensado de su cabello y ojos.
 
El rasgo que hizo que incluso su elegante sonrisa se convirtiera en algo feroz en un instante hizo que Rem abriera los ojos inconscientemente en señal de sorpresa.
 
Al ver la reacción de Rem, Frederica bajó la mirada un poco mientras dijo,
 
Frederica: Mis disculpas por haberla asustado. Nací con estos colmillos y se han vuelto muy afilados debido a mi periodo de crecimiento.
 
Rem: Eh… ah… u…
 
Rem, indecisa a hablar, vio la solitaria reacción de Frederica y lamentó su sorpresa.
 
Ella era una adolescente. Frederica tenía su propio complejo de inferioridad debido a su boca. Y Rem también sabía cómo se sentía preocuparse acerca de tener una naturaleza sin esperanza. Ella conocía ese sentimiento tan bien que dolía.
 
—Disculparme. Debo disculparme.
 
Rem inmediatamente tuvo esos pensamientos, y trató de mover su lengua. Pero…
 
Rem: ——u.
 
Incapaz de expresar sus pensamientos en palabras, ni una disculpa ni negación salieron de su boca.
 
Frederica: Muy bien, Ram-sama. Su hermana está despierta ahora, así que por favor regrese a su habitación. Ya que se ha escabullido tantas veces de esta manera, la próxima vez realmente la ataré a la cama.
 
Ram: Qué poco civilizado. Si tu sangre demihumana te hace hacer eso, ¿qué tal si vas a perder un poco de ella?
 
Frederica: Me gustaría que amablemente se uniera a mí como parte de esa sugerencia.
 
Incluso mientras Rem estaba murmurando, Ram y Frederica se enfrentaban entre sí. Parecía que Ram seguía actuando de manera imprudente para visitar a Rem mientras dormía.
 
En realidad, su hermana mayor que estaba parada junto a la cama lucía pálida, e incluso su respiración sonaba pesada. Sin embargo, cuando Frederica extendió su mano con ansiedad, Ram la rechazó, siendo tan firme como de costumbre.
 
Ram: Puedo caminar por mí misma. No me toques como si me conocieras.
 
Frederica: Es bastante testaruda, ¿no?
 
Ram, actuando terca vistiendo su kantoui, dejó salir un suspiro. Y entonces, se dio vuelta para ver a Rem, acostada en la cama, y sonrió ligeramente.
 
Ram: Rem, puedes dormir un poco más. Hablemos cuando te despiertes de nuevo.
 
Rem: … Onee-chan, ¿no puedo estar contigo?
 
Ram: …
 
Rem temblaba por sus recuerdos, sentimiento de pérdida y la soledad de ser dejada en un lugar desconocido. Ver a Rem de esa manera causaba que afecto y duda pasaran por los ojos de Ram. Sin embargo, antes de que usara eso como razón para mimar a Rem…
 
Frederica: El amo me dijo firmemente «Asegúrate de traer a Ram-sama de vuelta a su habitación».
 
Ram: Frederica…
 
Frederica: Aunque me mire así, me siento en conflicto. ——No puede controlar su poder después de que su cuerno se rompiera, ¿cierto? Es horriblemente irrazonable dejarle hacer lo que quiera si está así.
 
Rem: ——Cuerno.
 
Frederica le dijo eso a Ram, que no retrocedía, y trató de persuadirla. Sin embargo, la que tuvo una fuerte reacción a esa frase no fue Ram, sino Rem, que estaba escuchando.
 
Un cuerno, el cuerno de Oni. ——El cuerno roto.
 
En la última pieza de sus recuerdos recuperados, estaba Ram gritando mientras su cuerno se rompía.
 
Rem: Ah… ¡Aaaahhh!
 
Volvió a su memoria. El cuerno blanco de Ram, roto y revoloteando en el cielo iluminado por llamas.
 
La sensación de impotencia que sintió cuando lo vio, los sentimientos de culpa que tuvo por dejarlo pasar, el silencio que hizo por el cuerno roto… todo esto agonizaba a Rem hasta la médula, y su corazón estaba hecho pedazos.
 
Rem, con los brazos agitándose sin sentido, gritaba para luchar contra las llamas que no debería haber ahí.
 
Ram: ¡¿Que sucedió?! Rem, ¡reponte! ¡Mírame, mira a Onee-chan!
 
Frederica: ¡¿E-es mi culpa que…?!
 
Ram: ¡Lo que sea, solo sujeta sus piernas! ¡Rem! ¡¿Puedes oírme?! ¡Rem!
 
La sábana de cama salió despedida. Ram y Frederica sujetaron a Rem mientras ella luchaba con su oleada de emociones. Sin embargo, Rem no podía ser detenida, con un cuerno formado en su frente mientras luchaba con el poder de un Oni. Rem se las sacó de encima a la fuerza en ese estado.
 
Rem: ——Ka… u.
 
Un momento después, los brazos que sacudía incontrolablemente pararon, y Rem perdió la fuerza en su cuerpo.
 
La causa era el cuerno——el órgano que era la fuente de la fuerza de un Oni, y lo que hizo perder el control a Rem. Ram, siendo responsable por ese cuerno, lo mordió mientras lo estimulaba acariciándolo con la lengua.
 
Rem cedió ante la cosquilleante y dulce sensación, y se derrumbó. Debido a eso y su caótico estado mental, Rem cayó en la cama de lado.
 
  Frederica: ¿S-se ha… calmado?
 
  Ram: Probablemente. Cielos, ella realmente es una chica problemática.
 
Acostada en la cama, la expresión de Rem regresó a la cara durmiente que tenía antes, y en contraste con su tono, Ram acariciaba afectuosamente la frente de su hermana.
 
Inmediatamente después de eso, cuando Ram se dio la vuelta para ver a Frederica, ella dijo,
 
Ram: Frederica, me voy a desmayar, así que te dejo el resto a ti.
 
Frederica: Está bien, entiendo… espere, ¡¿«desmayar»?!
 
Debido a la situación, Frederica estuvo de acuerdo con Ram, quien asintió y se tambaleó frente a ella. La chica de pelo rosa se desplomó tumbándose al lado de su hermana, que era igual que ella, y se quedó dormida al instante.
 
Frederica, que había sido abrumada por las hermanas Oni, abrió la boca con colmillos visibles y dijo,
 
Frederica: … En serio, ¡qué invitadas tan egoístas!
 
Entonces, subiendo la voz con enojo, dejó salir su furia.
 
 
3
 
 
Afortunadamente, el segundo despertar no le causó tanta confusión a Rem como el primero.
 
Rem: …
 
Una cama y almohada suaves, y el sentimiento de suave seda envolviendo su cuerpo.
 
Aunque apenas estaba despierta, lo que sintió hizo que Rem comprendiera que lo que había pasado antes de dormirse no fue sólo un sueño.
 
Se despertó en una habitación de un edificio desconocido en algún lugar del mundo. Ram, que esperaba a que Rem se despertara, y Frederica, vestida de sirvienta mientras tenía una mirada enfadada, la habían llamado. Y entonces…
 
Rem: El cuerno… de Onee-chan…
 
???: ——Es una honorable heri~ida. O, al menos, esto es lo que tu hermana sigue diciendo. Así que, no necesitas sentirte responsable por eso.
 
Rem: …
 
Alguien le respondió cuando estaba hablando para sí misma, haciendo que Rem saltara de sorpresa mientras miraba a un lado. Entonces, sus ojos se encontraron con los ojos de un hombre de rostro blanco que la miraba sentado en una silla al lado de la cama.
 
Era un hombre que tenía un largo cabello azul índigo y un aura que destacaba extrañamente. Su apariencia estaba muy cuidada. Ojos heterocromáticos que desprendían el encanto de su mirada mágica. Pero lo que hacía que su aura pareciera aún más extraña era la excéntrica y excesiva cantidad de maquillaje de payaso que coloreaba vivamente su rostro.
 
Maquillaje de payaso pintaba su rostro de blanco y coloreaba sus ojos y labios. Tenía ropa a juego, basada en colores estimulantes, y llevaba muchos adornos innecesarios.
 
???: Luces sorprendida. Bueno, tiene sentido. Te acaban de ocurrir todos estos incidentes engorrosos uno tras otro. No ser capaz de entender todo de inmediato es na~atural.
 
Rem: Eh… e—emm…
 
???: No no no no~o, no tienes que forzarte a hablar. Esperaré lo que sea necesario, aunque te tomes tu tiempo. Aunque sea después de que tu cuerpo sane, yo volveré a…
 
Levantando sus manos, el payaso interrumpió a Rem, que estaba confundida, y continuó hablando. Todavía sintiendo el shock de despertar ante un payaso, Rem se puso nerviosa por su iniciativa.
 
Y entonces——
 
Frederica: ——Amo, ha ido demasiado lejos con sus bromas. Solo verla me hace sentir mal por ella.
 
???: … Cielos, qué aguafiestas. Frederica, eres excelente, pero no te sueltas lo suficie~ente. ¿Y no haría eso que compitieras co~on Clind?
Frederica: No es necesario que me hable sobre mi pobre compatibilidad con esa cosa, amo. En cualquier caso…
 
La que suspiró ante el payaso sonriente y finalmente miró a Rem era la sirvienta de pelo rubio con una cara malvada: Frederica. Al tener el rostro a la vista de Rem, Frederica hizo todo lo posible para hablar sin mostrar sus colmillos.
 
Frederica: Me alegra mucho ver que ha vuelto a despertar. ——No volverá a actuar de aquella manera esta vez, ¿verdad?
 
Rem: … ¿Dónde está… Onee-chan?
 
Frederica: ——Ella ahora está en su habitación. Se ha escapado de su habitación muchas veces hasta que despertaste. … Eres muy amada.
 
Rem: …
 
La palabra «amada» hizo que Rem cuelgue la cabeza.
 
Incluso ella misma no sabía si era por timidez o por vergüenza. Sin embargo, tenía muchas ganas de ver a Ram ahora mismo.
«Tengo que ir a verla», fue lo que pensó para sí misma.
 
Rem: Déjame… ir a ver a Onee-chan. Ver a Onee-chan…
 
???: A~antes de eso…
 
Retirando la sábana mientras intentaba levantarse, Rem sintió un suave pinchazo en la frente. Era el dedo del payaso sentado al lado de la cama. Rem sabía que no podía moverse por culpa de ese dedo.
 
Era un simple toque en la frente. Eso era todo, y, aun así, no podía moverse mientras se estremecía.
 
???: Soy muy consciente de que estás llena de inquietud por despertarte en un lugar desconocido, sin ver a tu hermana, que es tu otra mitad. Sin embargo, eso no significa que pueda dejarte hacer lo que quieras… E~es imposible que te dé permiso para hacerlo. ¿Puedo hacer que lo entiendas?
 
Rem: …
 
???: Buena niña.
 
El payaso le sonrió a Rem, que era incapaz de mover su cabeza mientras mostraba aprobación solo con sus ojos. Y entonces, en cuanto el payaso sacó el dedo de la frente de Rem, sacudió su dedo de izquierda a derecha.
 
???: Por cierto, Rem… ¿puedo llamarte así? ¿Recuerdas y entiendes la verdad de lo que les pasó?
 
Rem: …
 
???: ¿Sabes lo que le sucedió a la gente de tu aldea y por qué estás aquí?
 
Rem se concentró en su frente que había sido tocada mientras el payaso continuaba haciendo preguntas. A ella le vino a la mente lo que recordó cuando despertó y tocó a Ram.
 
Rem: … La aldea… ardió. Entonces, mamá, papá, el jefe, todos… todos se quemaron.
 
Mientras buscaba en su memoria con dificultad, Rem recreó la infernal escena en su mente.
 
La aldea teñida de rojo envuelta en llamas. Su raza tan quemada que era imposible distinguir quien era quien. Setanta, estallando en llamas con un grito. Y Ram, con el cuerno roto, mientras gritaba, cubierta de sangre.
 
Frederica: … Qué cruel.
 
El recuerdo del desastre del que Rem habló hizo que Frederica frunciera el ceño con tristeza.
 
Ella habló acerca de eso de manera indiferente y sin emociones, pero, al contrario, mostraba la profunda cicatriz emocional que tenía la chica que había estado en esa escena.
 
???: Ya ve~eo. Parece que recuerdas más de lo que yo esperaba, así que supongo que también entiendes la situación.
 
Sin embargo, el payaso asintió sin pestañear ante los recuerdos de Rem, y algo lo convenció. Ese tono y ese comportamiento no tenían ni piedad ni simpatía, y como prueba, dio una ligera palmada y dijo,
 
??? Tu memoria es bastante precisa. Tu aldea fue destruida y los únicos supervivientes son tú y tu hermana. Ya no es exageración decir que la muerte está a la vuelta de la esquina para el clan Oni, del que ya se decía que estaba al borde la extinción.
 
Frederica: ¡¿Amo?!
 
Ante las palabras del payaso que resumían la tragedia a la ligera, Frederica gritó para objetar. Sin embargo, el payaso negó con la cabeza ante la reacción de la sirvienta.
 
???: Aunque lo diga de otra manera, la verdad sigue siendo la misma. Ademá~ás, los únicos superviviente son las gemelas Ram y Rem. Seguramente ellas también lo saben.
 
Frederica: Pero, aun así…
 
???: No confundas amabilidad con malcriar a los demás. La primera muestra compostura, mientras que la segunda es una mala interpretación de la arrogancia.
 
Frederica guardó silencio en respuesta a su agudo discurso, y el payaso siguió mirando a Rem. El comportamiento del payaso no lastimó a Rem, ni la hizo sentirse triste.
 
Los argumentos del payaso eran ciertos.
 
Ahora, ella y su hermana eran las únicas supervivientes del clan Oni. Se podría decir que su raza estaba prácticamente privada de su esperanza y su más querido deseo. Para Rem, eso era…
 
Rem: Mientras Onee-chan esté viva…
 
???: ¿El clan Oni tendrá paz? Lamento decir esto, pero ella perdió su cuerno. Un Oni sin un cuerno no es un Oni… Esa es la regla no escrita de tu gente, ¿no es a~así?
 
Rem: …
 
???: ¿O es tu hermana absurdamente especial? Quizás ella tuviera las cualidades apropiadas para ser llamada la reencarnación del Dios Oni antes de que perdiera su cuerno. Si~in embargo, eso es ahora solo un sueño que se desvaneció como una ola de calor… porque la actual Ram es una mera sin-cuerno.
 
Rem: ¡——! ¡¿Qué podrías saber tú acerca de Onee-chan?!
 
El payaso miraba a su hermana por encima del hombro, y eso hizo que Rem tuviera un estallido de emociones por primera vez. Sus ojos que habían lucido muertos hasta este momento se llenaron de furia, y el payaso le sacudió la mano alegremente.
 
Rem, en su pijama, gritó y revolvió las sábanas. Y entonces…
 
???: Finalmente tienes una buena expresi~ion. Tener una conversación con un cadáver no es divertido. Para bien o para mal, finalmente hemos habla~ando.
 
Rem: Tú… ¿qué? ¡¿De qué estás hablando?!
 
Rem mostró su enojo con una fuerte voz ante el payaso que hacía exageraciones con franqueza mientras se arreglaba el cuello.
 
Cuando escuchó esa confortante voz furiosa, el payaso se levantó de su silla y la miró. Los ojos del delgado pero alto payaso, hicieron que Rem se estremeciera un poco.
 
Esa reacción hizo que el payaso luciera más y más entretenido, mientras Frederica, parada junto a él, suspiró y dijo,
 
Frederica: Mis disculpas por presentarlo tarde, invitada. Este hombre es el dueño de la mansión y mi amo, el margrave Roswaal L. Mathers.
 
Rem: Marguabe…
 
Era una introducción formal de parte de Frederica; pero para Rem, era como si hablaran en otro idioma.
 
Este lugar era, como ella dijo, una mansión. Y el señor de ésta, era el payaso ante ella. Además, el nombre del payaso era tan largo, que ella no sería capaz de recordarlo. Eso fue todo lo que ella entendió.
 
En respuesta a Rem pronunciando el título pobremente, el payaso miró a Frederica con un ojo cerrado.
 
Roswaal: Parece que eres estricta con lo que es una respuesta estándar, aunque es imposible que una niña criada en una aldea oculta en lo profundo de las montañas pueda entender un título del rei~ino.
 
Frederica: Gh…
 
Al decírsele eso, Frederica frunció el ceño, y entonces Roswaal miró a Rem y dijo,
 
Roswaal: Si tuviera que decirlo francamente y de manera comprensible para ti… Mmm… Soy tu benefactor y el de tu hermana. Eso debería bastar, ¿estoy en lo cie~erto?
 
El payaso —Roswaal— dijo eso, y Rem estaba reflejada en su ojo amarillo mientras mantenía el otro ojo cerrado. Era un resplandor tan bello que resultaba fascinante, y a la vez inquietante.
 
«No me va a gustar este hombre», fue lo que Rem pensó para sí misma.
 
 
4
 
 
Roswaal: Cuando llegué corriendo a la aldea, ya estaba envuelta en llamas. Apenas logré encontrar a Ram en el camino de la montaña cargándote y acostada en el suelo. Traerte a casa fue todo lo que pude ha~acer.
 
Roswaal explicó los detalles del rescate simplemente a Rem, quien buscaba una explicación de lo sucedido.
 
En la memoria de Rem, el cuerno de Ram fue roto por acero brillante, y terminó cuando atestiguó a su hermana gritando de dolor y vacío. Ella no tenía idea de lo que les había sucedido o como habían sobrevivido después de eso.
 
La explicación de Roswaal fue solamente un resumen. Sin embargo, Ram cargó a Rem cuando estaba inconsciente y escapó. ——Esa parte se sintió muy creíble.
 
Frederica: Básicamente, considera todos los factores y cree en el amo. Esa parece ser la conclusión aquí. Gracias a dios que no hubo nada parecido a una negación inmediata, ¿verdad, amo?
 
Roswaal: Intentar vengarse antes fue bastante osado de he~echo. En cualquier caso, es bueno que me creas. Mientras estén en esta mansión, les garantizo que estarán a salvo.
 
  Rem: … Entonces, ¿dónde está Onee-chan?
 
Frederica miraba a su amo con ojos indiferentes, mientras Roswaal respondía con un profundo asentimiento. Rem ignoró su interacción y priorizó estar de vuelta con Ram, quien no estaba ahí.
 
Si Ram estuviera en su posición, ella pensaría cuidadosamente sin darle importancia a la falta de un cuerno. Rem solo debía seguir la manera de hacer las cosas de su hermana y su manera de pensar. Justo como ella siempre hacía. Y entonces…
 
Rem: Déjame ver a Onee-chan. Me preocupa Onee-chan.
 
Roswaal: Te preocupa Onee-chan, di~ices.
 
Roswaal repitió las palabras de Rem que mostraban preocupación por su hermana, y entrecerró ligeramente los ojos. Esos ojos heterocromáticos y esa manera de hablar que sonaba burlona incomodaron a Rem una vez más.
 
Roswaal le respondió a Rem colocando su barbilla sobre sus manos, y…
 
Roswaal: No estarás haciendo esto porque en realidad no puedes soportar estar ansiosa… ¿podría ser e~eso?
 
Rem: …
 
Frederica: Amo, he estado observando, ¿pero cuál es el significado de todo esto?
 
La que tomó el lugar de Rem, quien contenía la respiración, y habló en contra del comportamiento de Roswaal fue Frederica. Olvidando ocultar sus afilados colmillos, arremetió contra su amo.
 
Frederica: Hacer algo como escarbar en las cicatrices emocionales de una niña muy joven una y otra vez… El amo nunca habría hecho algo así en aquel entonces.
 
Roswaal: «Sé bueno con las niñas pequeñas», ¿acaso Clind ha sido una mala influencia para ti?
 
Frederica: Esto es de sentido común, y no tiene nada que ver con los pensamientos de esa cosa. Le ruego que no diga cosas tan desagradabl… un momento, ¿amo?
 
Habiendo contestado por reflejo, Frederica puso cara de haberse dado cuenta de que Roswaal había cambiado de tema repentinamente. Miró a Roswaal con el ceño fruncido, y sus ojos verde jade albergaban furia.
 
Frederica: ¿Qué está pensando exactamente?
 
Roswaal: Acerca de lo que tú llamas sentido común, asegurarse de ser bueno con las niñas muy pequeñas, naturalme~ente. Tú también lo sabes, ¿ve~erdad?
 
Deteniéndose ahí, Roswaal se atrevió a pausarse por un momento, y dijo,
 
Roswaal: ——Que, aunque esta niña se encuentre con Ram, no resultaría como todos quieren.
 
Frederica bajó la mirada, incapaz de refutar las palabras de Roswaal. Rem sintió que era una reacción terriblemente alarmada, y miró a sus rostros de manera alternada.
 
Ella no comprendió muy bien el hilo de la conversación. Pero había algo que entendía.
 
Roswaal no dejaría que Rem y Ram se vieran la una a la otra. Era mejor para ambas que no se vieran. Eso es lo que dijo.
 
Rem: No me fastidies…
 
Era imposible que ella lo aceptara.
 
Mientras agarraba las sábanas, Rem miró a Roswaal y habló como si se contuviera.
 
Rem: ¡Déjame…ver a Onee-chan! Onee-chan… si Onee-chan…
 
Roswaal: ¿Quieres ver a Ram sin importar qué?
 
Rem: ¿N-no es eso… obvio? Quiero ver a Onee-chan… déjame verla.
 
Rem remató su tono hostil con una pregunta, e hizo una expresión avergonzada sin querer.
 
Y entonces, mientras le miraba fijamente el rostro, Roswaal dijo,
 
Roswaal: ——Seguro. Bien entonces, te llevaremos a e~ella.
 
Rem: … ¿Eh?
 
Roswaal dio un giro completo en su opinión, y aprobó la petición de Rem así sin más. Rem, sorprendida por ese cambio en su actitud, no pudo entender cuál era el verdadero motivo de Roswaal.
 
Frederica: Entiendo tu confusión. Después de todo, me siento igual.
 
Frederica dejó salir un suspiro mezclado con compasión y resignación, y puso un fino chal sobre los hombros de Rem. Entonces, guiando a Rem de la mano con naturalidad, le hizo pararse al lado de la cama.
 
Frederica: Bien, ¿puedo guiar a Rem-sama?
 
Roswaal: Has como desees, desde luego. Si~in embargo, no olvides hacerlo con precaución.
 
Frederica: Sí, soy plenamente consciente. Muy bien, Rem-sama, venga por aquí.
 
Frederica recibió la aprobación de Roswaal, quien agitó su mano, y la guio fuera de la habitación. Rem miró de vuelta a Roswaal, todavía sintiéndose insatisfecha mientras lo obedecía.
 
Ante su mirada, el hombre vestido como un payaso sonrió y dijo «¿Mmm?» con una actitud amistosa. Esa sonrisa le dio escalofríos a Rem. Cuando se volteó apresuradamente, corrió con Frederica que se había adelantado.
 
——El tamaño de la mansión de Roswaal superaba con creces la pequeña imaginación de Rem.
 
Pasillos largos y espaciosos, y una alfombra roja que llegaba hasta los tobillos. A ambos lados del pasillo de piedra había multitud de puertas de habitaciones alineadas, y había muebles y cuadros dispuestos de forma equidistante.
El paisaje exterior mostraba claramente que estaban a la altura del segundo piso o más, y las diferencias entre este lugar y su hogar que solo tenía casas de un piso hicieron que el conocimiento común de Rem se derrumbara ruidosamente.
 
El edificio en el que vivía el jefe Setanta era el tipo de residencia con la que Rem estaba familiarizada. Era una casa un poco grande en comparación con el hogar de Rem, pero esta mansión estaba a un nivel completamente diferente.
 
Frederica: ——Por favor, no piense mal del amo.
 
Frederica repentinamente dejó de caminar y le dijo eso a Rem mientras estaba cautivada por el paisaje que iba más allá de su imaginación.
 
Esas palabras hicieron que Rem se quedara estupefacta por un segundo, y rápidamente se dio cuenta de que Frederica estaba malentendiendo la razón de su silencio, creyendo que era porque desconfiaba de Roswaal.
 
Frederica: Aunque el amo se comporte así, es una persona generosa y compasiva. Estoy segura de que tratará bien tanto a usted como a su hermana.
 
Mientras tenía ese malentendido, Frederica cuidadosamente defendía al amo que no estaba ahí.
 
En el fondo, Rem no estaba interesada en Roswaal ni en la opinión de Frederica. Lo único importante para Rem era Ram, que debería estar en la misma mansión.
 
Roswaal trataría bien a Rem y a Ram. Si ese era el caso…
 
Rem: Déjame ver a Onee-chan, por favor.
 
En ese momento, ella solo tenía que priorizar eso por encima de todo. Ella no pediría nada más.
 
Ante la petición de Rem, Frederica cerró los ojos, tras lo cual continuó guiándola de nuevo. Ella salió del pasillo con Rem, y usaron las escaleras para ir abajo. Ella guio a Rem a un lugar muy lejos de la habitación donde había estado, y Frederica dejó de caminar mientras decía «Hemos llegado» a Rem, quien sentía dudas.
 
Rem: …
 
Rem se quedó boquiabierta frente a la puerta a la que fue guiada, y se quedó sin palabras.
 
 
Delante de ella, había una puerta con muchas cadenas bien apretadas con cerraduras, e incluso la propia puerta tenía un círculo mágico dibujado en ella porque proporcionaba un sello perfecto.
 
Frederica: Solo tomará un minuto abrirla, así que espere, por favor.
 
Frente a Rem, que estaba boquiabierta, Frederica utilizó las llaves en su mano para desatar las cadenas. Una vez que las cadenas fueron desatadas con un sonido extremadamente pesado, Frederica puso su mano en la puerta, y susurró algo.
 
Justo después de eso, el círculo mágico de la puerta emitió una tenue luz, y algún tipo de técnica se anuló. La luz que disminuyó dejó sin aliento a Rem, y cuando la luz finalmente desapareció por completo de la puerta…
 
Frederica: Eres libre de entrar.
 
Frederica se apartó a un lado de la puerta y le abrió paso. Rem parpadeó en respuesta a esas palabras, y extendió tímidamente la mano hacia el pomo de la puerta mientras la empujaba haciendo crujir la madera.
 
Rem: O—Onee-cha…
 
Rem intentó mirar dentro mientras la llamaba, y al momento siguiente, se dobló hacia atrás por una repentina ráfaga. ——En realidad, no era viento, sino una ilusión. Sin embargo, era tan fuerte que se sentía así.
 
Rem: …
 
Rem, rechinando los dientes, se mantuvo firme en ese lugar. Todo su vello se erizó, y su instinto hizo sonar una alarma que le decía que debía salir de allí cuanto antes. Eran los instintos de supervivencia de Rem; la sangre Oni de su interior la urgía, y con valentía llamó al ser que buscaba.
 
Sin embargo, Rem calmó sus piernas temblorosas, apretó sus dientes castañeantes, y retuvo esos deseos.
 
Porque en los ojos de esta niña a punto de llorar se reflejaba su hermana sufriendo en medio de la habitación.
 
Había un aberrante torrente de maná que desprendía una sensación opresiva, rodeando la habitación. Era Ram quien estaba distorsionando el espació en un estado tan peligroso que la puerta necesitaba tener un sello aplicado.
 
Ram: ¡¡Aaaah!!
 
Una habitación vacía con una cama en el centro, sin ningún otro mueble. Ram estaba tumbada en la cama, con sus extremidades atadas a ella con cadenas, y retorcía su cuerpo con vehemencia.
 
No era un movimiento que quisiera ser liberado, sino que se retorcía para soportar el dolor. Era casi como si hubiera algo parecido a una bestia furiosa guardada en el interior de Ram, y la sobresaltó muchas veces.
 
La venda de la frente que envolvía la herida por haber perdido el cuerno estaba ahora cubierta de sangre, y su bello rostro se transformó en una mirada maligna y sangrienta con la hemorragia que aún no se detenía.
 
Rem: …
 
Ella estaba sin palabras. Rem ya no tenía ninguna otra reacción además de esa.
 
Era la primera vez que Rem veía a su hermana tener una expresión poco tranquila y desenfrenada. La sensación de opresión que le atravesaba todo el cuerpo y que incluso despertaba sus instintos de supervivencia era sin duda causada por la naturaleza Oni de Ram. Era algo que Ram, que mimaba a su hermana, nunca había dirigido a Rem hasta ese momento.
 
Inesperadamente, la prueba de eso era que Ram no era capaz de reconocer a Rem en ese momento.
 
Frederica: … Estoy segura de que no te lastimará si te acercas.
 
Frederica llamó a Rem, que se había detenido en la entrada sin entrar en la habitación. Su voz baja hizo que Rem recobrara los sentidos, y miró de vuelta a Frederica mientras se enfocaba en su hermana.
 
Rem: ¿Por qué… está ella así? … Ella estaba calmada cuando se despertó antes.
 
Frederica: Ella siguió resistiendo hasta que Rem-sama recobró el sentido. Mientras tanto, tenía muchos impulsos que eran como convulsiones, pero se reponía a través de la fuerza de voluntad. Tiene un corazón fuerte. Aun así…
 
«Estuvo lidiando con ello hasta que Rem despertó», es lo que Frederica dijo con sus ojos, no su boca. Esa verdad la destrozó; porque, al fin y al cabo, Ram simplemente deseaba la recuperación de Rem, que seguía durmiendo, permaneciendo a su lado mientras contenía sus impulsos.
 
Rem: …
 
Incluso después de saber esa verdad, Rem no intentó correr hasta Ram. Los instintos de supervivencia de Rem le hicieron darse cuenta de su propia falta de poder.
 
Ram estaba en ese estado por la disrupción en la circulación de maná debido a la pérdida de su cuerno.
 
Como un Oni, el cuerpo de Ram era suficientemente extraordinario para ser clasificado como algo sobrenatural, e incluso mantenerlo requería una enorme cantidad de maná. Originalmente su cuerno estaría ahí para hacer que su maná circulase eficientemente.
 
Sin embargo, Ram perdió su cuerno, y su cuerpo alzaba la voz con hambre maná.
 
El maná se reunía acorde con el grito, pero el cuerno para tomarlo no estaba funcionando. Por lo tanto, el maná se desviaba a un espacio vacío, habiendo perdido su lugar para ir, pudiendo generar una tormenta de maná artificial.
 
A este ritmo, un poder incoloro haría estragos en medio de esta habitación en poco tiempo, y la destrucción comenzaría. Y cuando eso ocurriera, la perjudicada sería Ram, que estaba en medio de la habitación.
 
Frederica: Afortunadamente, nunca ha alcanzado el punto para que ocurriera una tormenta de maná. Esto es porque ella se contiene a la fuerza justo antes de que eso ocurra, dispersando el maná recolectado.
 
Rem: Pero eso es…
 
Frederica: … Lo sé. Es imposible hacerlo infinitas veces.
 
Tarde o temprano, el fracaso llegaría. Y viendo cómo estaba Ram en este momento, no iba a tardar demasiado.
 
Cuando el fracaso llegara, en ese momento, la vida de Ram se——
 
Frederica: ¡¿Rem-sama?!
 
 
Cuando Rem llegó a esa conclusión, se deshizo de sus dudas y echó a correr. Ese comportamiento hizo que Frederica levantara la voz, pero Rem ignoró su llamada y corrió tan rápido como pudo.
 
Rem no se dirigía al lado de Ram mientras seguía sufriendo, sino que salió a toda prisa de la habitación, corriendo por las escaleras y el pasillo que había utilizado para ir allí, y se tropezó con la primera habitación en la que despertó.
 
Abrió la puerta violentamente y miró dentro con rabia. Dentro todavía había un hombre vestido de payaso que miraba hacia la puerta, como si supiera que Rem iba a volver, y sonrió a la chica que respiraba con dificultad.
 
Roswaal: Mira lo que tenemos aquí. ¿Por qué estás tan apresurada? ¿No dijiste que querías ver a tu hermana?
 
Rem: …
 
Las superficiales palabras de Roswaal hicieron que Rem abriera y cerrara la boca repetidamente mientras sudor apareció en su frente. Ella necesitaba decir las palabras en su cabeza, pero también había algo de duda en ella.
 
Sin embargo, la duda fue aplastada por la mirada de angustia de su hermana que vino a su mente, y se desvaneció.
 
Rem: P-por… favor. Salva… a Onee-chan.
 
Rem, con sus ojos azules llenos de lágrimas, desesperadamente le suplicó a Roswaal mientras le temblaba la voz.
 
No tenía ninguna prueba definitiva, ni siquiera una base que dijera que era la opción correcta. Y, sin embargo, Rem estaba naturalmente convencida por sus instintos.
——Si era Roswaal, Ram podía ser salvada.
 
Él podría salvar a su hermana, que había perdido su cuerno y sufría por su cuerpo descontrolado, y por el maná que no podía asimilar.
 
Roswaal cerró un ojo en respuesta a la súplica de Rem. Una vez más, siendo observada por su ojo amarillo, Rem invocó su espíritu acobardado por el miedo y lo enfrentó. Pasaron varias decenas de segundos con ellos de esa manera.
 
Roswaal: Yo las saqué de la aldea Oni en llamas. En ese punto, ya salvé sus vidas una vez. ¿Todavía tienen algo que pedirme además de eso?
 
Rem: …
 
Roswaal: Si lo hiciera, habré salvado sus vidas no una, sino dos veces. En ese caso, ¿Qué puedes hacer por mí? ¿Qué tienes para ofrecerme?
 
Las palabras de Roswaal demandando compensación hicieron que Rem tensara el rostro de asombro.
 
Pedir algo, y desear algo. Sería natural pagar el precio si uno quisiera hacer una de esas cosas. Rem se dio cuenta de esa obviedad en ese preciso momento.
 
Era una prueba de qué tan mimada había sido Rem mientras crecía.
 
A lo largo de toda su vida, ella siempre——no, ella solo recibía cosas de su hermana Ram. Ella nunca pedía nada a sus padres o a su raza. Sin embargo, Ram era la única que era diferente.
 
Rem fue siempre mimada por el amor de Ram, y ella vivió sus días recibiendo únicamente.
 
Es por eso que ni siquiera una de las palabras vitales estaban preparadas cuando esta situación natural se le presentó.
 
Rem: …
 
Rem guardó silencio frente a Roswaal, mientras él esperaba en silencio por una respuesta. Él no estaba haciéndolo de manera apresurada o impactada, pero la evidente impaciencia quemaba el corazón de Rem.
 
Incluso ahora, en ese mismo momento, Ram estaba sufriendo en esa habitación. Y cada segundo de duda y vacilación podía ser algo fatal para su hermana.
 
No podía soportarlo, era algo que no podía pasar. Así que, antes de que lo hiciera——
 
Rem: Lo que yo… puedo dar…
 
Roswaal: Sigue.
 
Sus palabras apremiantes hicieron que Rem tragara saliva, y se mojara los labios secos mientras cerraba los ojos.
 
Entonces, ella inmediatamente abrió los ojos, miró de frente a Roswaal y dijo esto.
 
Rem: ——Lo que yo puedo dar… solo es a mí misma. Haré… cualquier cosa. Haré cualquier cosa que digas. Así que, por favor. Salva… a Onee-chan.
 
Roswaal: …
 
Rem: Por favor. Por favor. Por…favor…
 
Rem se puso de rodillas y suplicó mientras frotaba su frente contra el piso.
 
La razón por la que las lágrimas brotaban de sus ojos no era porque se sintiera miserable o patética. Ni siquiera era por vergüenza o disgusto. Ella no sabía la razón. Las lágrimas solo brotaban.
 
Rem le rogó una y otra y otra vez mientras ensuciaba el piso con lágrimas y mocos.
¿Cuántas veces repitió ella esas palabras mientras estaba de esa manera?
De pronto, notó la presencia de una persona delante de ella. Cuando ella levantó la cabeza nerviosamente, vio a Roswaal.
 
Roswaal: ——Esas son las palabras que quería oír.
 
Rem: … Ah.
 
Roswaal: Ofrecerte a ti misma por el bien de tu hermana. Verdaderamente hermoso. Ese es mi tipo de respuesta.
 
En frente de Rem, cuyos ojos pestañeaban, Roswaal tomó un pañuelo de su bolsillo. Él lo colocó en la mejilla de Rem y levantó su pequeño cuerpo hundido en el piso.
 
Roswaal le guiñó a Rem, que era cargada en sus sorprendentemente robustos brazos mientras contenía el aliento.
 
Roswaal: Bien, pongámonos en marcha. Verá~ás, estoy acostumbrado a convertirme en el benefactor de la vida de alguien. De alguna manera lo arreglaré inmediatamente. Después de eso, hablaremos sobre ustedes.
 
Rem: ¿Sobre… nosotras?
 
Roswaal: Dijiste que harías cualquier cosa, ¿no es cierto? Entonces eso significa que eres mía. En ese caso, es natural hablar sobre cómo serás tratada. ——¿No es cierto?
 
Mientras caminaba, Roswaal continuaba con una cara que lucía como si ya hubiera salvado a Ram. Aunque ese comportamiento y detalles hicieron que Rem abriera los ojos de par en par, ella lo entendió.
 
No había duda de que Rem había elegido la mejor opción a su alcance para salvar a su hermana.
 
Sin embargo, eso podría haber sido tan imprudente como tomar voluntariamente la mano de un demonio.
 
Roswaal: Para las ropas de sirvienta que se adapten a tu físico… Eso es algo que solo puede ser discutido con Clind, sí~í.
 
En ese entonces, eso fue lo que Rem pensó para sí misma mientras miraba a Roswaal que caminaba mientras tarareaba una tonada.
 
 
5
 
 
Rem: …
 
Rem, sentada en una silla junto a la cama, miraba como un halcón la calmada cara de su hermana dormida.
 
Era la primera vez en su vida que Rem tuvo la oportunidad de ver la cara durmiente de su hermana. Largas pestañas, y pequeños y delgados labios. Ella vagamente pensó que el rostro durmiente de su hermana era lindo, contrario a su comportamiento desafiante.
 
Ram, inhalando y exhalando en la cama, fue sacada de esa habitación firmemente sellada, y estaba ahora durmiendo en un lugar junto a la habitación en la que Rem despertó por primera vez.
 
Esta también era prueba de Roswaal garantizando que Ram no destruiría sus alrededores en cualquier momento con su poder.
 
——Roswaal se encargó del pedido de Rem con demasiada facilidad.
 
Roswaal, que se había dirigido a la habitación con Rem en sus brazos, camino hacia Ram mientras su poder estaba fuera de control y colocó su mano en su frente, utilizando una enorme cantidad de maná. El tratamiento terminó de esa manera en cuestión de segundos, y cuando ella se dio cuenta, Ram ya estaba profundamente dormida.
 
Sin embargo, incluso Rem, un fracaso como Oni, entendió con solo una mirada qué tan poco ortodoxo era el tratamiento, que fue realizado en pocos segundos.
 
Roswaal hizo que la enorme cantidad que Ram había juntado se volviera inofensiva, y al mismo tiempo envió dentro el maná necesario para mantener el cuerpo de Ram. Él estaba prácticamente usando múltiples hechizos al mismo tiempo, y esa era básicamente una hazaña que solo podía realizar alguien mucho más hábil que los demás.
 
Frederica: El amo es la cabeza de la familia Mathers y el mejor usuario de magia en el reino.
 
Esa era la orgullosa explicación de Frederica para Rem, que estaba impresionada con aquel acto.
 
Ella no sabía realmente qué tan extenso era el reino, pero al menos, entendía el hecho de que Roswaal era el mejor de la gran cantidad de gente con la que era comparado.
 
En cierto sentido, que Roswaal tuviera cualidades sobresalientes lo convertía en alguien como Ram, que era un Oni superior.
 
Ella fue forzada a darse cuenta de eso en la aldea Oni, pero era lo mismo en el mundo exterior. Rem fue forzada a darse cuenta que en este mundo había muchas personas fuera de su alcance con un talento extraordinario.
 
Incluso entre aquellos grandes hombres, las cualidades de Ram deberían haber sido llamativamente excelentes, e incluso——
 
Ram: … Rem.
 
Rem: ¡¿—?! ¡¿Onee-chan, estás despierta?!
 
Una voz se deslizó en los oídos de Rem mientras pensaba profundamente, y ella saltó hacia la cama. Entonces, Ram, acostada, abrió los ojos un poco y Rem fue reflejada en sus ojos color cereza.
 
Su rostro aún lucía cansado por el sufrimiento, pero Rem estaba aliviada por el hecho de que había despertado.
 
Ram: Yo…
 
Rem: D-deberías descansar más. Mmm… fue terrible hasta ahora, pero… emm…
 
Ram: … Rem, no tienes que apresurarte. Toma tu tiempo para hablar.
 
Viendo que a Rem no le salían las palabras mientras se sonrojaba, Ram le dijo eso con una ligera sonrisa en el rostro.
 
Rem recibió el cuidado de Ram que había estado durmiendo hasta justo ahora, y se sintió tan patética que era insoportable, como siempre. Sin embargo, ella no quería lucir triste ahora.
 
Porque si hiciera que Ram se preocupara haciendo eso, ella olvidaría por qué siquiera estaba ahí.
 
Rem: El cuerpo… de Onee-chan… pasó por… muchos problemas.
 
Ram: … Eso parece ser cierto. Me preocupaba que no escuchara incluso siendo mi propio cuerpo. Aunque fue problemático cuando ocurrió, lo que se ha ido se ha ido, y eso me molesta.
 
Rem: ¿Quieres decir… tu cuerno?
 
Ram: Sí, mi cuerno. Sin eso, mi cuerpo no puede mantenerse apropiadamente. Esto causará problemas incluso para Rem. Me preocupa el futuro…
 
Rem: ¡Si lo estás…! Si lo estás… no te preocupes, todo saldrá bien.
 
Rem subió la voz en respuesta a Ram, que se tocó la frente envuelta en una venda mientras hacia una mirada pensativa. Eso hizo que Ram abriera los ojos de par en par mientras Rem continuaba con las manos sobre la cama.
 
Rem: Es terrible que el cuerpo de Onee-chan… perdiera su cuerno… pero yo… hice un pedido. Y así, él se encargará de eso a partir de ahora, es lo que Roswaal-sama——
 
Ram: ——¿«Roswaal-sama»?
 
Sin embargo, en el medio de esa declaración, la voz muy disgustada de Ram la interrumpió.
 
Cuando el sonido de esa peligrosa voz hizo que Rem contuviera el aliento, Ram le tocó suavemente las mejillas con los ojos entrecerrados. Y entonces, mientras Ram acariciaba las mejillas de Rem dijo,
 
Ram: Dime, Rem. ¿Por qué dijiste el nombre de ese hombre con «-sama»?
 
Rem: Porque, emm… Onee-chan… lucía como si tuviera mucho dolor…
 
Ram: Yo lucía adolorida, ¿y qué más?
 
Rem respondió mientras estaba asustada por su preocupación como si hubiera hecho algo malo. Ella presionó de nuevo diciendo «¿y qué más?», y entonces Rem habló mirando hacia abajo.
 
Rem: Le dije que haría lo que sea para salvar a Onee-chan… y entonces Roswaal-sama… dijo que desea que yo trabaje en esta mansión…
 
Ram: … ¿Ha dicho él que deseaba que te volvieras suya?
 
Ella asintió. Para ponerlo de manera precisa, él no se lo dijo a ella; Rem lo dijo por sí misma. Sin embargo, había una fuerza perentoria en la voz de Ram, así que Rem asintió para terminar con una breve respuesta.
 
Esa respuesta hizo que Ram cerrase sus ojos por un breve periodo, y después de eso, con una voz baja como si la forzara a salir de sus labios,
 
Ram: … Ese hombre está jugando con nosotras.
 
Rem: … ¿Qué?
 
Ram: Tomar ventaja de la bondad de Rem y usarme para volverte suya es prueba de que su corazón está podrido hasta la médula. Además de eso, tiene una personalidad retorcida y es un sofista… ¡Aah, demonios!
 
Ram expresó sus emociones de forma inusual y chasqueó la lengua mientras echaba la cabeza sobre la almohada.
 
Ram siempre fue calmada, y nunca se enfurecía. Es exactamente por eso que Rem nunca la había visto levantar la voz exceptuando la noche en la que la aldea fue destruida.
Aun así…
 
Rem: Onee-chan, está bien. Puedo… esforzarme. Por el bien de Onee-chan…
 
Ram: No puedes, Rem. Eso no funcionará. Las dos hemos sido engañadas por ese hombre.
 
Rem: ¿—?
 
Un signo de interrogación flotaba sobre la cabeza de Rem, quien no entendió la respuesta. Cuando Ram se sentó de nuevo en respuesta a la actitud de Rem, se colocó el pelo sobre las orejas mientras decía,
 
Ram: Déjame parafrasear eso. Las dos hemos sido engañadas por ese hombre… por Roswaal-sama.
 
Rem: Por Roswaal-sama… ah.
 
Rem pensó acerca de la manera en la que Ram dijo eso, y es cuando finalmente se dio cuenta.
 
Ram dejó salir un largo y profundo suspiro ante la iluminada reacción de Rem.
 
Ram: … Lo dije cuando escapé de la aldea y fui encontrada por ese hombre. «Salva a Rem, te lo suplico». Y entonces ese hombre me preguntó lo que podía hacer por él.
 
Rem: …
 
Ram: Incluso cuando dijo que no forzaría a Rem a hacer nada… nos engañó perfectamente.
 
Ram chasqueó la lengua, sintiendo arrepentimiento en el fondo de su corazón. Ella entendió que ella hizo esto porque la misma Ram fue la razón por la que Rem buscó ayuda de Roswaal, y ni siquiera fue porque Roswaal haya violado las palabras «No forzaré a Rem», que no lo hizo ya que ella misma buscó su ayuda.
 
El cuerpo de Ram saliendo de control, Rem suplicando, nada de eso le importaba a Roswaal. Esa era la verdad.
 
Ram: Y así es como ese hombre nos hizo exitosamente de su propiedad… conque así, ¿eh?
 
Rem: …
 
Ram: Rem, ¿por qué luces tan feliz escuchando lo que acabo de decir?
 
Rem: ¿Qué?
 
Rem se colocó las manos en las mejillas, sonrojadas por lo que dijo su hermana, y se sorprendió al darse cuenta de que lucía feliz. Entonces sus ojos divagaron mientras pensaba qué decirle a Ram, que lucía como si quisiera oír su razón.
 
Rem: Estaba feliz… de que Onee-chan hiciera lo mismo que yo. Y, mmm…
 
Justo como ella hizo, Ram también dijo que se ofrecería a ella misma por el bien de Rem. Eso era claro como el agua; y, aun así, Rem estaba tan feliz que quería llorar.
 
Ram: … Ciertamente.
 
Al oír la respuesta de Rem, Ram asintió con una mirada de asombro en su rostro. La furia que tenía en sus ojos se había desvanecido, y…
 
Ram: Yo también me alegro… de que Rem haya dicho tal cosa por el bien de Onee-chan.
 
Rem: Sí, yo también… Yo también me alegro.
 
Rem se subió a la cama y abrazó a Ram, quien sonreía. Y entonces Ram abrazó a su mimada hermana mientras acariciaba su cabeza afectuosamente.
 
Algo terriblemente desgarrador sucedió, las cosas solo se perdieron, y el dolor que las hería no se curó. Pero, aun así, la cosa más preciada en el mundo no se había perdido: se tenían la una a la otra.
 
Las hermanas Oni se abrazaron entre sí para confirmar eso, y pasaron unos momentos juntas con solo ellas dos en el mundo.
 
Sí, ellas eran dos personas en el mundo, no solo gemelas que eran irremplazables para la otra. Rem y Ram eran ahora las únicas que quedaban con sangre Oni.
 
Incluso en ese sentido, ellas estaban solas.
 
Ram: ——Las cuatro personas.
 
Rem: … ¿Onee-chan?
 
Una impureza se mezcló en su momento de amor y abrazo.
 
Cuando Rem alzó su rostro en respuesta al murmuro de Ram, vio la expresión facial de su hermana con los labios cerrados. Y entonces Ram dijo eso mientras mantenía la misma expresión.
 
Ram: Las cuatro personas que atacaron la aldea escaparon. Debemos encontrarlas.
 
Rem: Las cuatro personas… que atacaron la aldea…
 
Después de escuchar detalladamente las palabras de Ram, Rem abrió los ojos y los repitió.
 
Los malditos que quemaron la aldea Oni con fuego y mataron a sus padres y su raza. Esos enemigos eran las cuatro personas.
 
«Encontrarlas», es lo que Ram dijo. Y entonces Rem estuvo de acuerdo no con sus emociones, sino por instinto. ——Eso tenía que ser logrado.
 
«Ya que las cuatro personas que huyeron estaban tratando de exterminar al clan Oni, podrían ir tras ellas, las supervivientes». No era una idea de autoprotección como esa. La cuestión era mucho más simple.
 
Ram: Venganza. Tenemos que obtenerla. ——Tenemos que acabar con el rencor de los nuestros.
 
Venganza, represalia, desquite…
Llamaran como lo llamaran, tenía que hacerse. Necesitaba hacerse.
 
Rem no pensó esto porque su hermana se lo dijera, sino que eran los instintos que dormían dentro de Rem como una Oni. Gritaban fuertemente y le hablaban. «Obtén venganza, obtén represalia, muestra tu orgullo».
 
Ram: Todos ellos serán encontrados y asesinados. De otra manera, la desgracia del clan Oni no será borrada.
 
Rem: ¿Encontrarlos?
 
Ram: Para hacer eso, usemos todo lo que esté a nuestro alcance. ——Podríamos incluso usar a Roswaal-sama, que debería estar eufórico ahora mismo.
 
¿Qué tan difícil podría ser encontrar los cuatro enemigos en este amplio mundo?
 
Ram asintió de una manera que inspiraba confianza a Rem, que todavía tenía ansiedad mientras sus instintos Oni la presionaban. Viendo la determinación de su hermana, Rem sintió la misma sensación de seguridad que había tenido antes.
 
Aunque perdiera su cuerno, Ram aún era Ram, y ella era realmente más fuerte que todos.
 
Y entonces…
 
Rem: Sí, entendido. ——Daré lo mejor de mí junto con Onee-chan.
 
Lo que más encendió su alma no fueron sus instintos Oni, sino que la hermana de Rem respondiera con brevedad.
 
Vino de Ram. Ram siempre estaba en lo cierto. Porque ella estaba en lo cierto ahora, a partir de ahora, y para siempre. Su hermana continuaría siendo la guía de Rem, no había duda acerca de ello.
 
La aldea Oni ya no existía, Ram perdió su cuerno, pero aún podían estar juntas.
 
En ese caso, nada cambiaría. Rem creía eso, y así se grabó en su mente.
 
Y con voz tranquila…
 
Rem: … Lo siento.
 
La aldea ardió hasta las cenizas, sus padres y su raza fueron asesinados, y aun así ella no sentía ningún profundo pesar.
 
Muchas cosas le fueron arrebatadas, pero ella fue salvada por el hecho de que Ram continuaría a su lado.
 
Ram: Todo irá bien, Rem. Yo estaré… Onee-chan siempre estará contigo.
 
Ram, sin cuestionarla, dijo eso en respuesta a las palabras de Rem que solo eran una disculpa, como siempre.
 
Cerrando sus ojos ante la sensación de calidez de su hermana y el gentil tacto de sus manos, Rem le dejó todo a ella.
 
Rezando que podría continuar haciéndolo a partir de ahora, como siempre lo había hecho hasta ahora.
 
——Abrazándose entre sí, las hermanas Oni prometieron obtener venganza en el mundo con solo ellas mismas.


[1] Ropa que es una simple manta con un agujero para meter la cabeza, que se lleva como un poncho.