domingo, 22 de marzo de 2026

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Pregunto por la voluntad vuestra


Inglés

Español
Carmen

Corrección y edición
Carlos
Pretinaverse

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——Casi al mismo tiempo, hubo dos estallidos de luz: uno por encima de las nubes, y otro por debajo.
Los dos campos de batalla estaban separados por densas nubes y, sobre todo, por una gran distancia. Únicamente un observador externo a este mundo podría ver ambos campos de batalla a la vez.
Las batallas para conquistar la Atalaya Pléyades estaban llegando a su final.
La situación era…
 
『 Subaru: ¡¡WOAAAAH… gh!! 』
 
El suelo impactado explotó y, en medio de las nubes de polvo y ondas expansivas, Subaru gritó con todas sus fuerzas.
La fuerza destructiva que alcanzó su cuerpo entero era tan poderosa que podría haber deshecho su cuerpo en trocitos. Y la razón por la que Subaru no había sido reducido a pedazos era…
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domingo, 8 de febrero de 2026

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Mirada distante


Inglés

Español
Aingero
Miguel

Corrección y edición
Carlos
Pretinaverse

※ ※ ※ ※ ※

Su cabeza se sacudía de un lado a otro con suma violencia.
 
Poco a poco, se dio cuenta de que alguien la llevaba en brazos, y que ese alguien corría como si su vida dependiera de ello.
No era la primera vez que la cargaban de tal forma.
Tampoco es que estuviera acostumbrada a que la trataran como equipaje, pero era habitual que su compañera fuera poco considerada al cargarla.
 
『 Meili: Ya bastaa, Elsa… 』
 
Nunca le hacía caso, sin importar cuántas veces lo pidiera. La relación que mantenía con ella era algo que le resultaba difícil de describir.
No le tenía suficiente confianza como para llamarla compañera o cómplice, ni eran lo bastante cercanas como para considerarla una hermana o una madre. Tampoco eran amigas, pero su vínculo no era tan distante como para reducirla a una mera conocida.
Es por eso que siempre acababa confundida: ¿cómo debía llamarla?
 
――¿Qué pensaba Elsa de ella?
 
『 Meili: Que no me zarandees tantoo… 』
 
Expresar sus quejas no servía de mucho, pero no decir nada era como resignarse, así que tampoco podía permitírselo. Por eso, aunque sus palabras no fueran escuchadas, seguía hablando… o, más bien, lo intentaba.
Como si recubriera sus palabras, un líquido caliente brotó de su boca antes de que pudiera hablar. En un inicio pensó que estaba regurgitando el desayuno por la boca, pero no era eso.
Era sangre, de un color carmesí intenso, que brotaba a borbotones desde las profundidades de su pequeño cuerpo.
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