miércoles, 21 de junio de 2017

,

Una historia que es solo eso (Extracto)


Traducción:
 Pretinaverse

Corrección:
Carlos

※ ※ ※ ※ ※

Luego de descubrir que el carruaje en el que iba Emilia podía estar lleno de piedras mágicas explosivas, Subaru se apresuró para alcanzarla. En el interior del carruaje, encontró el saco de piedras y corrió junto con Patrasche en dirección al cadáver de la Ballena Blanca, lanzando la bolsa de piedras mágicas en su interior. Pero, aunque intentó ponerse a cubierto detrás del árbol caído de Flugel, la explosión igualmente lo alcanzó, logrando sobrevivir a duras penas, gracias a la ayuda de su fiel dragona de tierra. Justo después de eso, Subaru cayó en un sueño profundo, completamente exhausto.
—Una vez más, la consciencia de Subaru fue arrastrada al mundo de la oscuridad.

Su consciencia vagaba sin límites. Sin brazos ni piernas, ni órganos tales como los ojos o las orejas; esa existencia llamada Natsuki Subaru flotaba en ese vacío siendo una consciencia que únicamente tenía nombre.

Como siempre, en este mundo sin suelo no se podía ver nada más allá de la oscuridad que cubría todo, tiñendo todo de un negror absoluto.

Sin embargo, a diferencia de las veces anteriores en las que fue convocado inconsciente a este lugar, ahora había una única diferencia importante. Hasta ahora, incluso sus recuerdos eran vagos, dificultando tener voluntad propia en esa oscuridad; pero esta vez era totalmente consciente de sí mismo.

Sin extremidades ni cuerpo, le era imposible interactuar con ese mundo. Pero sí era capaz de pensar y razonar.

Un mundo dentro de un efímero sueño, que sería olvidado al despertar.
Un jardín de sombras que, por alguna razón, llenaba de nostalgia a Subaru.
Cada vez que venía a este lugar, se encontraba con ella. Ese alguien que le amaba y cuyo rostro y voz desconocía.

De pronto, la oscuridad enfrente de él comenzó a cambiar de forma, y las sombras comenzaron a tomar lentamente la apariencia de una persona.
Un delgado cuerpo negro azabache se formó, pudiéndose ver claramente cómo un brazo derecho y un brazo izquierdo se unían a su cuerpo, a diferencia de las veces anteriores, en las que sólo se le podía ver un brazo. Una de las manos recién creadas se estiró, como si quisiera alcanzar a Subaru.

El corazón de Subaru quedó cautivado por aquella presencia, surgiendo en él un ferviente deseo de querer alcanzarla y tocarla. Sin embargo, no tenía manos que le pudieran responder ni boca para poder hablar, por lo que no era capaz de hacer nada.

Subaru era incapaz de tocarla, y ella tampoco podía tocarle.

¿Cuánto tiempo le había tomado poder crear ese cuerpo solamente para Subaru? ¿Por cuántas penurias debía haber pasado solamente para poder extender sus brazos? Haciéndose una idea inconscientemente, Subaru se lamentó de su propia incapacidad.

『 —Te amo. 』

La sombra, cuya expresión era imposible de ver, seguramente se estaba retorciendo de angustia al mismo tiempo que le susurraba su amor a Subaru.

Le gustaría poder responder a sus palabras… necesitaba responder. Deseaba poder corresponderle con su voz, con su cuerpo, con su amor.
Pero era imposible para él corresponder ese amor con devoción, porque no era ella a quien amaba.

Aun así,


『 —Subaru… 』

En ese instante, pudo escuchar una voz que de pronto le llamaba.

Su consciencia sin forma notó que aquella voz procedió de detrás de él, y no de la sombra que tenía enfrente. Sus ojos que no deberían existir, observaron en aquella dirección y, más allá de la oscuridad, pudo distinguir un pequeño punto de luz flotando en ese lugar.

Ciertamente, aquella voz, había venido de ahí.

『 Te amo. 』
『 Subaru. 』

Ambas voces sonaron al mismo tiempo. Por un lado, deseaba corresponder ese amor; pero por el otro, quería responder más que nada a ese llamado.

Y entonces, como si fuera arrastrado por aquella voz que venía de más allá de la luz, la conciencia de Subaru comenzó, lenta y gradualmente, a alejarse de aquel jardín de sombras.

A medida que era atraído hacia la luz, la voz de la sombra enfrente de él comenzó a temblar como si una profunda pena le estuviera partiendo el alma por la elección que había hecho el corazón de Subaru.

『 Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo— 』
『 —Subaru, por favor. 』

Los susurros de aquel profesado amor se repitieron una y otra vez; al mismo tiempo que su nombre era llamado una vez más, con únicamente sentimientos puros.
Recordó su nombre y también recordó a aquellos que le llamaban así. Recordó lo que tenía que hacer y recordó el lugar al que debía ir; por lo que no podía quedarse aquí.

『 Te am— 』

『 —La próxima vez, seré yo el que te encuentre. 』

A pesar de que su boca no existía; a pesar de que su voluntad no debería haberse podido manifestar en ese mundo, él la interrumpió expresando su decisión.

Una voz apagada. Distanciándose. Su conciencia fue absorbida por la luz, dejando atrás aquel mundo de sombras y, envuelto en brillantes y blancos destellos, comenzó a desaparecer.

『 —Te estaré esperando. 』

Y al final, habiendo escuchado aquel último murmullo, la consciencia de Subaru se fundió en la luz.

Luego de eso, Subaru despertó en el regazo de Emilia, habiendo olvidado todo lo ocurrido en aquel mundo de oscuridad, para luego confesarle sus sentimientos a la semielfa por la que tanto se había esforzado desde que arribó a este mundo.


※ ※ ※ ※ ※


A petición de Felipe Reinante, decidimos traducir del japonés esta parte del capítulo 84 del arco 3 de Re:Zero. Nos pareció una historia interesante que, por alguna razón, se saltaron en el anime. Además ayuda a entender un poco por qué Echidna le hace cierta pregunta a Subaru en el siguiente capítulo, que cuando lo lean lo entenderán.